Este proyecto analiza la distribución de la intensidad del entrenamiento (TID) en el segmento ciclista de un triatlón de media distancia a lo largo de 44 semanas, con el objetivo de evaluar su impacto en el rendimiento deportivo. Se parte de la hipótesis de que una distribución predominantemente en baja intensidad (Z1), combinada con estímulos puntuales de alta intensidad (Z3), favorece el rendimiento y reduce el riesgo de lesiones.
Se utilizó una metodología cuantitativa, observacional y retrospectiva, centrada en el análisis detallado del entrenamiento de un único triatleta. Las variables analizadas incluyeron el tiempo total de entrenamiento, la distancia recorrida, la distribución por zonas de intensidad (Z1, Z2 y Z3) y el índice de polarización (IP).
Los resultados evidencian un enfoque piramidal, con alta proporción de tiempo en Z1, presencia moderada en Z2 y escasa en Z3. Esta estructura permitió mantener una carga estable sin inducir fatiga excesiva. La planificación del bloque final, que incluyó un descenso progresivo de la carga (tapering) previo a la PTO Copa España – Ibiza, se relacionó con un rendimiento competitivo más favorable en comparación con eventos anteriores, donde no se observó dicha estrategia.
En conclusión, una planificación basada en el trabajo aeróbico extensivo, acompañada de una adecuada periodización y reducción de la carga antes de la competición, puede resultar eficaz en triatlón de media distancia. Sin embargo, una mayor inclusión de sesiones en Z3 podría aportar estímulos adicionales beneficiosos para el rendimiento. Al tratarse de un estudio de caso único, los resultados no son generalizables, aunque ofrecen aportaciones relevantes para el diseño de futuras investigaciones y la práctica profesional en el ámbito del entrenamiento.
Este proyecto analiza la distribución de la intensidad del entrenamiento (TID) en el segmento ciclista de un triatlón de media distancia a lo largo de 44 semanas, con el objetivo de evaluar su impacto en el rendimiento deportivo. Se parte de la hipótesis de que una distribución predominantemente en baja intensidad (Z1), combinada con estímulos puntuales de alta intensidad (Z3), favorece el rendimiento y reduce el riesgo de lesiones.
Se utilizó una metodología cuantitativa, observacional y retrospectiva, centrada en el análisis detallado del entrenamiento de un único triatleta. Las variables analizadas incluyeron el tiempo total de entrenamiento, la distancia recorrida, la distribución por zonas de intensidad (Z1, Z2 y Z3) y el índice de polarización (IP).
Los resultados evidencian un enfoque piramidal, con alta proporción de tiempo en Z1, presencia moderada en Z2 y escasa en Z3. Esta estructura permitió mantener una carga estable sin inducir fatiga excesiva. La planificación del bloque final, que incluyó un descenso progresivo de la carga (tapering) previo a la PTO Copa España – Ibiza, se relacionó con un rendimiento competitivo más favorable en comparación con eventos anteriores, donde no se observó dicha estrategia.
En conclusión, una planificación basada en el trabajo aeróbico extensivo, acompañada de una adecuada periodización y reducción de la carga antes de la competición, puede resultar eficaz en triatlón de media distancia. Sin embargo, una mayor inclusión de sesiones en Z3 podría aportar estímulos adicionales beneficiosos para el rendimiento. Al tratarse de un estudio de caso único, los resultados no son generalizables, aunque ofrecen aportaciones relevantes para el diseño de futuras investigaciones y la práctica profesional en el ámbito del entrenamiento. Read More


