El equilibrio entre el entrenamiento aeróbico y anaeróbico es fundamental para optimizar el rendimiento en los deportes de resistencia, ya que ambos activan mecanismos fisiológicos complementarios. El entrenamiento aeróbico mejora la capacidad cardiovascular, el VO₂max y la utilización de grasas como fuente energética, permitiendo esfuerzos prolongados y una mejor recuperación. Por su parte, el entrenamiento anaeróbico potencia la fuerza, la potencia muscular y la tolerancia al lactato, siendo clave en esfuerzos explosivos y de alta intensidad.
Este trabajo consistió en una revisión bibliográfica narrativa, en la que se analizaron estudios recientes sobre distintos protocolos de entrenamiento, como el HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad), el SIT (sprint interval training) y el entrenamiento de fuerza, enfocados en su impacto sobre la capacidad aeróbica y anaeróbica.
Los resultados de la literatura revisada indican que la integración planificada de estas modalidades puede mejorar significativamente el rendimiento físico general, optimizar la recuperación y reducir el riesgo de lesiones. Además, se destaca la importancia de adaptar los programas a las características individuales del deportista. La combinación estratégica de entrenamientos aeróbicos y anaeróbicos, dentro de una planificación individualizada y basada en evidencia científica, se presenta como la vía más efectiva para lograr un desarrollo deportivo sostenible y eficiente.
El equilibrio entre el entrenamiento aeróbico y anaeróbico es fundamental para optimizar el rendimiento en los deportes de resistencia, ya que ambos activan mecanismos fisiológicos complementarios. El entrenamiento aeróbico mejora la capacidad cardiovascular, el VO₂max y la utilización de grasas como fuente energética, permitiendo esfuerzos prolongados y una mejor recuperación. Por su parte, el entrenamiento anaeróbico potencia la fuerza, la potencia muscular y la tolerancia al lactato, siendo clave en esfuerzos explosivos y de alta intensidad.
Este trabajo consistió en una revisión bibliográfica narrativa, en la que se analizaron estudios recientes sobre distintos protocolos de entrenamiento, como el HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad), el SIT (sprint interval training) y el entrenamiento de fuerza, enfocados en su impacto sobre la capacidad aeróbica y anaeróbica.
Los resultados de la literatura revisada indican que la integración planificada de estas modalidades puede mejorar significativamente el rendimiento físico general, optimizar la recuperación y reducir el riesgo de lesiones. Además, se destaca la importancia de adaptar los programas a las características individuales del deportista. La combinación estratégica de entrenamientos aeróbicos y anaeróbicos, dentro de una planificación individualizada y basada en evidencia científica, se presenta como la vía más efectiva para lograr un desarrollo deportivo sostenible y eficiente. Read More


