El presente estudio tiene como objetivo determinar el nivel de uso ético de la inteligencia artificial generativa (IAG) en los procesos de evaluación del aprendizaje en estudiantes de educación básica. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y de alcance exploratorio-descriptivo. La muestra estuvo conformada por 80 estudiantes de noveno y décimo año de la Unidad Educativa “Virgen del Cisne”, seleccionados mediante muestreo no probabilístico por conveniencia. Para la recolección de datos se utilizó una encuesta estructurada de 9 ítems tipo Likert, orientada a evaluar tres dimensiones: conocimiento teórico, experiencia práctica y actitudes frente a la deshonestidad académica. Los resultados evidencian que la mayoría de los estudiantes presenta niveles bajos y medios de conocimiento sobre el uso ético de la IAG, así como una alta frecuencia de uso de estas herramientas en actividades escolares. Asimismo, se identificó una limitada conciencia sobre prácticas de deshonestidad académica, especialmente en relación con el uso de contenidos generados por inteligencia artificial sin la debida citación. Se concluye que, aunque la IAG representa una herramienta útil en el aprendizaje, su uso carece de una orientación ética sólida, lo que plantea la necesidad de fortalecer la formación en ciudadanía digital y ética académica dentro del contexto educativo.
El presente estudio tiene como objetivo determinar el nivel de uso ético de la inteligencia artificial generativa (IAG) en los procesos de evaluación del aprendizaje en estudiantes de educación básica. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y de alcance exploratorio-descriptivo. La muestra estuvo conformada por 80 estudiantes de noveno y décimo año de la Unidad Educativa “Virgen del Cisne”, seleccionados mediante muestreo no probabilístico por conveniencia. Para la recolección de datos se utilizó una encuesta estructurada de 9 ítems tipo Likert, orientada a evaluar tres dimensiones: conocimiento teórico, experiencia práctica y actitudes frente a la deshonestidad académica. Los resultados evidencian que la mayoría de los estudiantes presenta niveles bajos y medios de conocimiento sobre el uso ético de la IAG, así como una alta frecuencia de uso de estas herramientas en actividades escolares. Asimismo, se identificó una limitada conciencia sobre prácticas de deshonestidad académica, especialmente en relación con el uso de contenidos generados por inteligencia artificial sin la debida citación. Se concluye que, aunque la IAG representa una herramienta útil en el aprendizaje, su uso carece de una orientación ética sólida, lo que plantea la necesidad de fortalecer la formación en ciudadanía digital y ética académica dentro del contexto educativo.


