El entrenamiento funcional se ha consolidado como una estrategia eficaz para potenciar la salud física y la autonomía en personas mayores. Este trabajo de fin de grado examina, a través de una revisión bibliográfica, cómo esta modalidad de ejercicio influye en la fuerza muscular, la movilidad, el equilibrio, la prevención de caídas y la calidad de vida, en comparación con otros enfoques de entrenamiento más tradicionales.
La búsqueda se realizó en la base de datos PubMed, utilizando términos como “functional training” y aplicando filtros por fecha, acceso abierto y población mayor de 65 años. Tras aplicar los criterios de selección y excluir estudios duplicados o no pertinentes, se identificaron 16 artículos relevantes, algunos de ellos mediante técnica de bola de nieve.
Los estudios analizados muestran que el entrenamiento funcional no solo mejora la condición física, sino que también contribuye a la recuperación funcional tras lesiones o enfermedades crónicas, y se adapta fácilmente a distintos entornos, desde residencias hasta programas comunitarios. Frente a otros tipos de ejercicio, destaca por su aplicación directa en las actividades de la vida diaria y su capacidad para fomentar la independencia.
En definitiva, se trata de una herramienta segura, adaptable y con un fuerte potencial para promover el envejecimiento activo. Aun así, las limitaciones metodológicas observadas como la escasa diversidad en las muestras o la falta de protocolos estandarizados subrayan la necesidad de futuras investigaciones más amplias y sistemáticas.
El entrenamiento funcional se ha consolidado como una estrategia eficaz para potenciar la salud física y la autonomía en personas mayores. Este trabajo de fin de grado examina, a través de una revisión bibliográfica, cómo esta modalidad de ejercicio influye en la fuerza muscular, la movilidad, el equilibrio, la prevención de caídas y la calidad de vida, en comparación con otros enfoques de entrenamiento más tradicionales.
La búsqueda se realizó en la base de datos PubMed, utilizando términos como “functional training” y aplicando filtros por fecha, acceso abierto y población mayor de 65 años. Tras aplicar los criterios de selección y excluir estudios duplicados o no pertinentes, se identificaron 16 artículos relevantes, algunos de ellos mediante técnica de bola de nieve.
Los estudios analizados muestran que el entrenamiento funcional no solo mejora la condición física, sino que también contribuye a la recuperación funcional tras lesiones o enfermedades crónicas, y se adapta fácilmente a distintos entornos, desde residencias hasta programas comunitarios. Frente a otros tipos de ejercicio, destaca por su aplicación directa en las actividades de la vida diaria y su capacidad para fomentar la independencia.
En definitiva, se trata de una herramienta segura, adaptable y con un fuerte potencial para promover el envejecimiento activo. Aun así, las limitaciones metodológicas observadas como la escasa diversidad en las muestras o la falta de protocolos estandarizados subrayan la necesidad de futuras investigaciones más amplias y sistemáticas. Read More


