Este Trabajo de Fin de Grado profundiza en cómo la Educación Física puede transformar el clima dentro del aula y potenciar las relaciones sociales de los alumnos. Con esta intervención, he querido plantear que gracias a que esta asignatura tiene un carácter práctico es esencial para consolidar los lazos sociales entre los estudiantes.En el marco teórico se explican distintos aspectos teóricos, como la relación entre el desarrollo social, emocional y el aprendizaje, apoyándose en figuras como Casassus (2008). Se distinguen dos tipos de entornos en el aula: uno enfocado en la tarea, que impulsa la colaboración, y otro centrado en el individualismo, que promueve la rivalidad.
Aparte, se analiza cómo las emociones afectan el aprendizaje, resaltando que un entorno emocionalmente sano puede ayudar a la cohesión grupal. Se destaca el juego como recurso pedagógico, siguiendo las teorías de Vygotsky (1978), y se especifican varios tipos de juegos que ayudan a la socialización y a la expresión. Pero sobre todo los juegos de cooperación se muestran como esenciales para instruir a los alumnos a trabajar juntos y entender a los otros. La intervención llevada a cabo en el IES Carmen Martín Gaite con alumnos* de 2º de la ESO, basada en juegos cooperativos, demostró que estos impulsan la integración, la empatía y la cooperación, mejorando el ambiente de la clase y las capacidades sociales de los estudiantes.
Este Trabajo de Fin de Grado profundiza en cómo la Educación Física puede transformar el clima dentro del aula y potenciar las relaciones sociales de los alumnos. Con esta intervención, he querido plantear que gracias a que esta asignatura tiene un carácter práctico es esencial para consolidar los lazos sociales entre los estudiantes.En el marco teórico se explican distintos aspectos teóricos, como la relación entre el desarrollo social, emocional y el aprendizaje, apoyándose en figuras como Casassus (2008). Se distinguen dos tipos de entornos en el aula: uno enfocado en la tarea, que impulsa la colaboración, y otro centrado en el individualismo, que promueve la rivalidad.
Aparte, se analiza cómo las emociones afectan el aprendizaje, resaltando que un entorno emocionalmente sano puede ayudar a la cohesión grupal. Se destaca el juego como recurso pedagógico, siguiendo las teorías de Vygotsky (1978), y se especifican varios tipos de juegos que ayudan a la socialización y a la expresión. Pero sobre todo los juegos de cooperación se muestran como esenciales para instruir a los alumnos a trabajar juntos y entender a los otros. La intervención llevada a cabo en el IES Carmen Martín Gaite con alumnos* de 2º de la ESO, basada en juegos cooperativos, demostró que estos impulsan la integración, la empatía y la cooperación, mejorando el ambiente de la clase y las capacidades sociales de los estudiantes. Read More


