Si bien todavía restan jornadas intensas en el Congreso de la Nación, el Gobierno de Javier Milei arrancó el año reacomodando su plan económico. No sin dificultades, pero sin detenerse, el oficialismo viene acumulando reservas en un contexto donde seguramente habrá nuevas facilidades por parte del FMI.
El regreso del Presidente desde Suiza, tras su paso por el Foro Económico Mundial de Davos, dejó definiciones que buscan equilibrar pragmatismo económico y alineamiento geopolítico. Milei habló del vínculo con China y no dudó en definir al gigante asiático como una “fuente de oportunidades para expandir mercados”.
Sin embargo, marcó un límite político nítido: “Cuando llega el momento geopolítico, no hay dudas de dónde está Argentina: está con Estados Unidos”. En la misma línea, reforzó su idea de apertura total: Unión Europea, Estados Unidos, China e India. “Quiero una economía abierta. Argentina es el país más cerrado del mundo en relación con su PBI per cápita”, insistió.
Al regreso de Davor, el Gobierno necesita enviar señales políticas claras al Congreso, a los gobernadores y también a su propio electorado. El desafío no es menor: sostener la narrativa de cambio mientras se construyen acuerdos mínimos para avanzar con reformas estructurales.
En ese contexto, es probable que durante 2026 veamos más a un Milei en versión “Amor Salvaje”. El Presidente necesita construir territorio político de cara a 2027, un escenario en el que muchos gobernadores podrían adelantar elecciones para evitar competir directamente contra él y optar por rivales “transparentes”.
Lo que empieza a observarse en Córdoba, con dirigentes que ya se lanzan como candidatos a gobernador desde la oposición a Llaryora, refleja esa dinámica. La Libertad Avanza busca clarificar su proceso interno, aunque no será de manera inmediata, sino más cerca de la definición, como ocurriera con el caso de Gonzalo Roca.
Por ello también la agenda presidencial suma destinos con alto contenido simbólico. Mendoza y Mar del Plata aparecen en el marco de eventos “ideológicos” donde Milei encuentra una audiencia afín y un clima propicio para reforzar su identidad sin intermediarios.
El primer gran test, sin embargo, será el Congreso. En Casa Rosada hay optimismo respecto a la aprobación del temario completo de las sesiones extraordinarias, con foco en la reforma laboral. La apuesta es mostrar capacidad de gestión política tras un primer año marcado por vetos y negociaciones al límite. Pero el terreno es delicado: pensar que el sindicalismo y la oposición se quedarán quietos sería, al menos, ingenuo.
Si bien todavía restan jornadas intensas en el Congreso de la Nación, el Gobierno de Javier Milei arrancó el año reacomodando su plan económico. No sin dificultades, pero sin detenerse, el oficialismo viene acumulando reservas en un contexto donde seguramente habrá nuevas facilidades por parte del FMI. El regreso del Presidente desde Suiza, tras su Read More



