El colapso actual del ferrocarril no puede interpretarse como un episodio aislado ni como una consecuencia puntual de incidencias concretas. El caos vivido en los servicios de cercanías o el cierre de grandes ejes viarios no son la causa, sino el detonante visible de un problema mucho más profundo que el sector del transporte de mercancías viene señalando desde hace años y que ahora ha estallado con efectos que trascienden las fronteras nacionales.
El colapso actual del ferrocarril no puede interpretarse como un episodio aislado ni como una consecuencia puntual de incidencias concretas. El caos vivido en los servicios de cercanías o el cierre de grandes ejes viarios no son la causa, sino el detonante visible de un problema mucho más profundo que el sector del transporte de mercancías viene señalando desde hace años y que ahora ha estallado con efectos que trascienden las fronteras nacionales. Read More






