Desde hace dos semanas, la red ferroviaria en Cataluña arrastra una situación de disrupción que ya no puede considerarse coyuntural. Lo que comenzó como una sucesión de incidencias en el tráfico de pasajeros ha terminado trasladándose con fuerza al transporte internacional de mercancías, afectando de forma directa a los flujos logísticos entre la península y el resto de Europa.
Desde hace dos semanas, la red ferroviaria en Cataluña arrastra una situación de disrupción que ya no puede considerarse coyuntural. Lo que comenzó como una sucesión de incidencias en el tráfico de pasajeros ha terminado trasladándose con fuerza al transporte internacional de mercancías, afectando de forma directa a los flujos logísticos entre la península y el resto de Europa. Read More








