Tres altares vettones: arquitectura y comprensión del territorio

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La arquitectura comienza en el momento en que se toma una decisión sobre el lugar. Elegir un afloramiento rocoso, orientarlo, tallarlo, situarse frente al paisaje; todos ellos son intenciones arquitectónicas que definen el espacioantes incluso de levantar un muro. Este trabajo se detiene en una arquitectura construida por operaciones mínimas, pero que parecen contener grandes decisiones arquitectónicas.
Los altares rupestres del occidente peninsular, tradicionalmente interpretados desde la arqueología, se muestran aquí como elementos arquitectónicos vinculados con el territorio. No son formas rituales aisladas, sino piezas que organizan recorridos, miradas y posiciones, que interpretan el paisaje desde la piedra y hacia el horizonte.
En estas arquitecturas talladas, la geometría se inserta en el territorio, la orientación se convierte en argumento y el vacío es tan esencial como el lleno. Habitar el territorio era, para quienes las proyectaron, una forma de construir sin edificar, de mirar con precisión y de ocupar con intención. Y es desde esa mirada arquitectónica y territorial desde donde hoy podemos intentar comprenderlas.

​La arquitectura comienza en el momento en que se toma una decisión sobre el lugar. Elegir un afloramiento rocoso, orientarlo, tallarlo, situarse frente al paisaje; todos ellos son intenciones arquitectónicas que definen el espacioantes incluso de levantar un muro. Este trabajo se detiene en una arquitectura construida por operaciones mínimas, pero que parecen contener grandes decisiones arquitectónicas.
Los altares rupestres del occidente peninsular, tradicionalmente interpretados desde la arqueología, se muestran aquí como elementos arquitectónicos vinculados con el territorio. No son formas rituales aisladas, sino piezas que organizan recorridos, miradas y posiciones, que interpretan el paisaje desde la piedra y hacia el horizonte.
En estas arquitecturas talladas, la geometría se inserta en el territorio, la orientación se convierte en argumento y el vacío es tan esencial como el lleno. Habitar el territorio era, para quienes las proyectaron, una forma de construir sin edificar, de mirar con precisión y de ocupar con intención. Y es desde esa mirada arquitectónica y territorial desde donde hoy podemos intentar comprenderlas. Read More