El análisis termodinámico de los jardines de la Casa Museo Sorolla desde una perspectiva sensorial que revela la profunda conexión entre el arte de Joaquín Sorolla y las condiciones ambientales que lo inspiraron. La composición espacial de los tres elementos clave – agua, vegetación y estancia – crea un sistema complejo y en tensión que regula el microclima y la experiencia sensorial del espacio.
Los jardines, se desarrollan en tres fases distintas, presentan características diferentes que influyen en su microclima y gama cromática particular. El primer jardín, inspirado en el Jardín de Troya del Alcázar de Sevilla, el segundo jardín con el mundo clásico, parte de la Alhambra y el Generalife. El tercer jardín nos remonta a su infancia valenciana, su estancia en la Granja y a ese jardín escondido del Alcázar de Sevilla. El conjunto ofrece una variedad de experiencias sensoriales y térmicas únicas. Esta diversidad se refleja sinestésicamente en las obras de Sorolla, donde cada pincelada captura no solo la luz y el color, sino también la sensación térmica y la humedad del ambiente que analizamos con los diagramas de Victor Olgyay. Sin dejar de lado el color, como expresión fundamental de la temperatura y de la memoria.
El análisis termodinámico de los jardines de la Casa Museo Sorolla desde una perspectiva sensorial que revela la profunda conexión entre el arte de Joaquín Sorolla y las condiciones ambientales que lo inspiraron. La composición espacial de los tres elementos clave – agua, vegetación y estancia – crea un sistema complejo y en tensión que regula el microclima y la experiencia sensorial del espacio.
Los jardines, se desarrollan en tres fases distintas, presentan características diferentes que influyen en su microclima y gama cromática particular. El primer jardín, inspirado en el Jardín de Troya del Alcázar de Sevilla, el segundo jardín con el mundo clásico, parte de la Alhambra y el Generalife. El tercer jardín nos remonta a su infancia valenciana, su estancia en la Granja y a ese jardín escondido del Alcázar de Sevilla. El conjunto ofrece una variedad de experiencias sensoriales y térmicas únicas. Esta diversidad se refleja sinestésicamente en las obras de Sorolla, donde cada pincelada captura no solo la luz y el color, sino también la sensación térmica y la humedad del ambiente que analizamos con los diagramas de Victor Olgyay. Sin dejar de lado el color, como expresión fundamental de la temperatura y de la memoria. Read More


