A raíz de la publicación el 21 de mayo de 2021 en el Boletín Oficial del Estado de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética los autores reflexionana sobre el papel de la gestión activa de los sistemas forestales en la lucha contra el cambio climático. La publicación de la ley supone un gran paso en la lucha contra el cambio climático, pero desde muchos ámbitos se considera que debería haber sido más ambiciosa y entre ellos está el sector forestal. Baste recordar que aproximadamente un tercio del CO₂ de origen humano emitido a la atmósfera es capturado por los ecosistemas terrestres, principalmente por los sistemas forestales. Por eso son una herramienta fundamental en las estrategias de mitigación del cambio climático.Estas absorciones se emplean para compensar las emisiones de otros sectores en la contabilidad para alcanzar el objetivo de reducir los gases de efecto invernadero en la Unión Europea para 2030. Para incrementar ese efecto sumidero, el actual sistema de contabilidad incentiva principalmente las repoblaciones.Sin embargo, no se debe olvidar, obviar o menospreciar la importancia de la gestión forestal sobre las masas ya existentes, tanto para favorecer su adaptación al nuevo escenario climático –y evitar así su degradación y el posible retorno del CO₂ a la atmósfera– como para mejorar y aumentar su capacidad de fijación de carbono (sin olvidar garantizar la provisión del resto de servicios ecosistémicos que los bosques proporcionan a la sociedad).
A raíz de la publicación el 21 de mayo de 2021 en el Boletín Oficial del Estado de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética los autores reflexionana sobre el papel de la gestión activa de los sistemas forestales en la lucha contra el cambio climático. La publicación de la ley supone un gran paso en la lucha contra el cambio climático, pero desde muchos ámbitos se considera que debería haber sido más ambiciosa y entre ellos está el sector forestal. Baste recordar que aproximadamente un tercio del CO₂ de origen humano emitido a la atmósfera es capturado por los ecosistemas terrestres, principalmente por los sistemas forestales. Por eso son una herramienta fundamental en las estrategias de mitigación del cambio climático.Estas absorciones se emplean para compensar las emisiones de otros sectores en la contabilidad para alcanzar el objetivo de reducir los gases de efecto invernadero en la Unión Europea para 2030. Para incrementar ese efecto sumidero, el actual sistema de contabilidad incentiva principalmente las repoblaciones.Sin embargo, no se debe olvidar, obviar o menospreciar la importancia de la gestión forestal sobre las masas ya existentes, tanto para favorecer su adaptación al nuevo escenario climático –y evitar así su degradación y el posible retorno del CO₂ a la atmósfera– como para mejorar y aumentar su capacidad de fijación de carbono (sin olvidar garantizar la provisión del resto de servicios ecosistémicos que los bosques proporcionan a la sociedad). Read More


