Se conoció en la semana el dato de la actividad industrial y de la construcción que, tal como lo anticipó el EMAE hace siete días, mostraron bajas. Son dos de los sectores que enfrentan condiciones desafiantes en un país que está rearmándose, emprolijando sus cuentas y precios relativos con medidas y decisiones que apuntan a controlar la inflación y cuidar la caja. En el proceso, los asalariados están quedándose atrás porque las paritarias corren por detrás de la inflación, mientras que el sector informal –que fuera el perdedor bajo otros modelos económicos– es el que ha logrado “salvar las ropas” hasta ahora.
Si se analizan sectores de la economía también hay claros ganadores y perdedores y allí las causas no son tan evidentes. Hay sectores que pierden por apertura de importaciones que representan una competencia feroz, ya que vienen de países donde las cargas impositivas y laborales no son tan elevadas como en Argentina. Otros sectores pierden por baja demanda, sobre todo los enfocados al consumo y servicios. Parece evidente en este caso que los ingresos más bajos -en términos reales- son la causa principal de la caída de la demanda. Sin embargo, quisiera detenerme en aquellos sectores que aducen falta de financiamiento. El giro diario de los negocios necesita del descubierto bancario que hoy está disponible, pero en algunas entidades alcanza costos prohibitivos en términos de tasa de interés. Los préstamos a plazo un poco más largo se han vuelto escasos y no por falta de oferta o de liquidez, sino porque las tasas que cobran las entidades financieras son, de nuevo, elevadísimas.
Deberíamos detenernos un poco en este punto puesto que las tasas “testigo” de la economía, como son la caución bursátil y los pases del BCRA, hace semanas que se han estacionado en el orden del 20%. ¿Cuál es la razón de que un préstamo bancario se ofrezca a tasas de entre 70-100% y más? Antes de que el lector me responda con un latiguillo callejero acerca del negocio de los bancos, debe aclararse que la tasa de interés que los bancos cobran no va a parar completamente al bolsillo del banquero. De acuerdo a un informe elaborado por las cámaras ABA y ADEBA, para algunas líneas de créditos casi el 50% de la tasa que se cobra lo constituyen impuestos nacionales, provinciales y municipales. Y en las líneas de tasas más elevadas esa incidencia alcanza el 60%. Así que la mitad de lo que los clientes bancarios pagan de intereses por los préstamos que toman va a parar a la Nación, la Provincia y la Municipalidad. A esa presión tributaria hay que sumar un dato de la coyuntura de nuestro país que indica que la mora en las entidades bancarias sigue aumentando, lo cual vuelve muy riesgoso el negocio de “prestar”.
La buena noticia es que hay empresas que han entendido que el sector bancario no es la única fuente de financiamiento empresarial y ya tienen gimnasia en obtenerlo en el mercado de capitales. El último informe del Mercado Argentino de Valores da cuenta del crecimiento en el volumen de papeles negociados por empresas. El documento resalta el crecimiento de distintos instrumentos que se usan con diferentes horizontes de vencimientos: las Facturas de Crédito (el mayor volumen es entre 1-30 días), los Cheques de Pago Diferido (el mayor volumen es entre 31-60 días) y los Pagarés Bursátiles (hasta 180 días).
Puede que el financiamiento bancario no sea el indicado (principalmente por tasa, porque liquidez sobra) en este momento, pero hay dinero más allá de los bancos y hay empresas que lo han entendido. Los ciudadanos de a pie deberemos esperar que las políticas monetaria e impositiva, los salarios, los bancos y el nivel de actividad se alineen, para que bajen la mora y las tasas finales que terminamos pagando. O conseguir un préstamo VIP. Stay tuned!
Se conoció en la semana el dato de la actividad industrial y de la construcción que, tal como lo anticipó el EMAE hace siete días, mostraron bajas. Son dos de los sectores que enfrentan condiciones desafiantes en un país que está rearmándose, emprolijando sus cuentas y precios relativos con medidas y decisiones que apuntan a Read More




