El presente trabajo de fin de grado tiene como objetivo evaluar el impacto del tamaño de partícula del pienso sobre los parámetros productivos y el consumo energético en pollos de engorde, utilizando dietas formuladas a base de maíz o trigo, a lo largo de un ciclo completo de 36 días. Además de estudiar el rendimiento zootécnico, se ha incorporado un enfoque técnico-industrial que permite estimar el ahorro energético derivado del uso de granulometrías más gruesas, con implicaciones relevantes para la sostenibilidad y rentabilidad de la producción avícola moderna.
El ensayo experimental fue realizado en las instalaciones del Poultry Research Centre (PRC), propiedad de Trouw Nutrition R&D, entre junio y agosto de 2015. Se utilizaron 5.040 pollos broiler machos de la línea Ross 308, distribuidos en 120 boxes, bajo 10 tratamientos experimentales (5 por cereal), con distinto tamaño de partícula en el molino: 2,5 mm (fino), 4,5 mm (medio fino), 7,8 mm (medio grueso), 16 mm (grueso), y un control con cáscara de avena añadida. Cada dieta se suministró según un programa de tres fases: iniciación (0–14 días), crecimiento (14–28 días) y finalización (28–36 días) en forma de gránulo.
Además del control de los parámetros productivos, se analizó la composición nutricional, la materia prima de los piensos y la distribución del tamaño de partícula por tamizado húmedo. Estos análisis permitieron confirmar la progresiva reducción del contenido de partículas gruesas en los tratamientos con mayor molienda, especialmente durante la fase de iniciación.
En términos productivos, los resultados indicaron que, en dietas con maíz, la molienda media-gruesa (7,8 mm) ofreció la mejor eficiencia alimentaria a partir de la fase de crecimiento, sin comprometer el peso vivo. En las dietas con trigo, el tratamiento medio-fino (4,5 mm) resultó más eficiente en fases iniciales, pero fue superado por granulometrías más gruesas en fases avanzadas. En ambos cereales, los tratamientos con molienda gruesa lograron índices de conversión similares o mejores al tratamiento control con cáscara de avena, sin penalización significativa en ganancia media diaria o peso vivo final.
Uno de los aspectos más innovadores del estudio fue la estimación del consumo energético específico del molino. Para ello, se realizaron mediciones puntuales despues del ensayo en el mismo equipo de molienda, que permitieron calcular el coste energético por tonelada de pienso procesado en distintos niveles de granulometría. A partir de estos datos, se elaboró un modelo de extrapolación para estimar el consumo correspondiente a los cuatro tratamientos experimentales. El análisis reveló un ahorro energético de hasta un 35% entre los tratamientos más finos y los más gruesos, lo que representa una ventaja operativa muy relevante en el contexto actual de encarecimiento energético y necesidad de optimización en fábrica.
En conjunto, los resultados confirman que el uso de parrillas de mayor tamaño en la molienda representa una estrategia válida para reducir costes de producción sin comprometer la eficiencia productiva. El uso de granulometrías adaptadas al tipo de cereal y la fase fisiológica del ave permite prescindir del uso de materias primas estructurantes adicionales, simplificando la formulación y mejorando la sostenibilidad del proceso de fabricación. Este trabajo demuestra que la optimización técnica en la fabricación de pienso, a través del manejo del grado de molienda, constituye una herramienta práctica, económica y replicable para mejorar la rentabilidad del sector avícola.
ABSTRACT
This undergraduate thesis aims to evaluate the impact of feed particle size on both productive performance and energy consumption in broiler chickens, using maize- and wheat-based diets over a complete 36-day rearing cycle. In addition to assessing zootechnical performance, the study introduces a technical-industrial approach to estimate energy savings associated with coarser grinding, with important implications for the sustainability and profitability of modern poultry production.
The experimental trial was conducted at the Poultry Research Centre (PRC), part of Trouw Nutrition R&D, between June and August 2015. A total of 5,040 male Ross 308 broiler chickens were randomly assigned to 120 pens under 10 experimental treatments (5 per cereal), based on particle size: 2.5 mm (fine), 4.5 mm (medium-fine), 7.8 mm (medium-coarse), 16 mm (coarse), and a control treatment with 3% unground oat hulls added. Diets were administered in three feeding phases: starter (0–14 days), grower (14–28 days), and finisher (28–36 days).
In addition to monitoring productive parameters (BW, DWG, DFI, FCR, and mortality), nutritional composition and feed particle size distribution were analyzed through wet sieving. These analyses confirmed a progressive reduction in coarse particles in finer grind treatments, especially during the starter phase, where the crumbling process significantly increased the proportion of fine particles.
One of the most innovative aspects of the study was the estimation of specific energy consumption during grinding. Spot measurements were conducted after the trial using the same mill, allowing the calculation of kWh per tone of processed feed at different particle sizes. Based on these values, an extrapolation model was developed to estimate energy use for the four experimental grind levels. The analysis revealed up to 35% energy savings between the finest and coarsest treatments, highlighting a substantial operational advantage amid rising energy costs and production pressure.
In terms of performance, maize-based diets with medium-coarse grinding (7.8 mm) showed the best feed efficiency from the grower phase onward without compromising final body weight. In wheat-based diets, medium-fine grinding (4.5 mm) was more efficient during early phases, while coarser grindings outperformed it in later stages. In both cereal types, coarse grinding treatments achieved FCR values similar to or better than the control treatment with oat hulls, with no significant loss in BW or DWG.
Overall, the findings confirm that adjusting feed particle size is a viable strategy for reducing production costs without compromising productive efficiency. Adapting grind size to the cereal type and growth phase allows feed formulation without the need for fibrous additives, simplifying the process and enhancing sustainability. This study demonstrates that optimizing feed manufacturing through particle size management is a practical, cost-effective, and replicable tool for improving profitability in the poultry industry.
El presente trabajo de fin de grado tiene como objetivo evaluar el impacto del tamaño de partícula del pienso sobre los parámetros productivos y el consumo energético en pollos de engorde, utilizando dietas formuladas a base de maíz o trigo, a lo largo de un ciclo completo de 36 días. Además de estudiar el rendimiento zootécnico, se ha incorporado un enfoque técnico-industrial que permite estimar el ahorro energético derivado del uso de granulometrías más gruesas, con implicaciones relevantes para la sostenibilidad y rentabilidad de la producción avícola moderna.
El ensayo experimental fue realizado en las instalaciones del Poultry Research Centre (PRC), propiedad de Trouw Nutrition R&D, entre junio y agosto de 2015. Se utilizaron 5.040 pollos broiler machos de la línea Ross 308, distribuidos en 120 boxes, bajo 10 tratamientos experimentales (5 por cereal), con distinto tamaño de partícula en el molino: 2,5 mm (fino), 4,5 mm (medio fino), 7,8 mm (medio grueso), 16 mm (grueso), y un control con cáscara de avena añadida. Cada dieta se suministró según un programa de tres fases: iniciación (0–14 días), crecimiento (14–28 días) y finalización (28–36 días) en forma de gránulo.
Además del control de los parámetros productivos, se analizó la composición nutricional, la materia prima de los piensos y la distribución del tamaño de partícula por tamizado húmedo. Estos análisis permitieron confirmar la progresiva reducción del contenido de partículas gruesas en los tratamientos con mayor molienda, especialmente durante la fase de iniciación.
En términos productivos, los resultados indicaron que, en dietas con maíz, la molienda media-gruesa (7,8 mm) ofreció la mejor eficiencia alimentaria a partir de la fase de crecimiento, sin comprometer el peso vivo. En las dietas con trigo, el tratamiento medio-fino (4,5 mm) resultó más eficiente en fases iniciales, pero fue superado por granulometrías más gruesas en fases avanzadas. En ambos cereales, los tratamientos con molienda gruesa lograron índices de conversión similares o mejores al tratamiento control con cáscara de avena, sin penalización significativa en ganancia media diaria o peso vivo final.
Uno de los aspectos más innovadores del estudio fue la estimación del consumo energético específico del molino. Para ello, se realizaron mediciones puntuales despues del ensayo en el mismo equipo de molienda, que permitieron calcular el coste energético por tonelada de pienso procesado en distintos niveles de granulometría. A partir de estos datos, se elaboró un modelo de extrapolación para estimar el consumo correspondiente a los cuatro tratamientos experimentales. El análisis reveló un ahorro energético de hasta un 35% entre los tratamientos más finos y los más gruesos, lo que representa una ventaja operativa muy relevante en el contexto actual de encarecimiento energético y necesidad de optimización en fábrica.
En conjunto, los resultados confirman que el uso de parrillas de mayor tamaño en la molienda representa una estrategia válida para reducir costes de producción sin comprometer la eficiencia productiva. El uso de granulometrías adaptadas al tipo de cereal y la fase fisiológica del ave permite prescindir del uso de materias primas estructurantes adicionales, simplificando la formulación y mejorando la sostenibilidad del proceso de fabricación. Este trabajo demuestra que la optimización técnica en la fabricación de pienso, a través del manejo del grado de molienda, constituye una herramienta práctica, económica y replicable para mejorar la rentabilidad del sector avícola.
ABSTRACT
This undergraduate thesis aims to evaluate the impact of feed particle size on both productive performance and energy consumption in broiler chickens, using maize- and wheat-based diets over a complete 36-day rearing cycle. In addition to assessing zootechnical performance, the study introduces a technical-industrial approach to estimate energy savings associated with coarser grinding, with important implications for the sustainability and profitability of modern poultry production.
The experimental trial was conducted at the Poultry Research Centre (PRC), part of Trouw Nutrition R&D, between June and August 2015. A total of 5,040 male Ross 308 broiler chickens were randomly assigned to 120 pens under 10 experimental treatments (5 per cereal), based on particle size: 2.5 mm (fine), 4.5 mm (medium-fine), 7.8 mm (medium-coarse), 16 mm (coarse), and a control treatment with 3% unground oat hulls added. Diets were administered in three feeding phases: starter (0–14 days), grower (14–28 days), and finisher (28–36 days).
In addition to monitoring productive parameters (BW, DWG, DFI, FCR, and mortality), nutritional composition and feed particle size distribution were analyzed through wet sieving. These analyses confirmed a progressive reduction in coarse particles in finer grind treatments, especially during the starter phase, where the crumbling process significantly increased the proportion of fine particles.
One of the most innovative aspects of the study was the estimation of specific energy consumption during grinding. Spot measurements were conducted after the trial using the same mill, allowing the calculation of kWh per tone of processed feed at different particle sizes. Based on these values, an extrapolation model was developed to estimate energy use for the four experimental grind levels. The analysis revealed up to 35% energy savings between the finest and coarsest treatments, highlighting a substantial operational advantage amid rising energy costs and production pressure.
In terms of performance, maize-based diets with medium-coarse grinding (7.8 mm) showed the best feed efficiency from the grower phase onward without compromising final body weight. In wheat-based diets, medium-fine grinding (4.5 mm) was more efficient during early phases, while coarser grindings outperformed it in later stages. In both cereal types, coarse grinding treatments achieved FCR values similar to or better than the control treatment with oat hulls, with no significant loss in BW or DWG.
Overall, the findings confirm that adjusting feed particle size is a viable strategy for reducing production costs without compromising productive efficiency. Adapting grind size to the cereal type and growth phase allows feed formulation without the need for fibrous additives, simplifying the process and enhancing sustainability. This study demonstrates that optimizing feed manufacturing through particle size management is a practical, cost-effective, and replicable tool for improving profitability in the poultry industry. Read More


