“El buen alimento crea entendimiento”: los espacios de restauración en los pabellones de las exposiciones universales y su papel en la construcción propagandística de la España franquista

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Los pabellones de España en las exposiciones universales de 1958 y 1964 se consideran ejemplos que devolvieron a la arquitectura española a la escena internacional. Sus arquitectos consiguieron algo impensable unos años antes: que edificios de corte moderno, alejados de las imposiciones estilísticas iniciales del franquismo, se convirtieran en los mejores emblemas internacionales del régimen. Este trabajo pretende analizar la importancia que los espacios de restauración tuvieron en el diseño y funcionamiento de los pabellones de las Exposiciones Universales en las que España participó durante el franquismo. Lejos de plantearse como meros contenedores de objetos representativos, estos pabellones se pensaron como lugares dinámicos, repletos de actividades representativas de un país que necesitaba mostrarle al mundo su mejor cara y abrir la puerta a las relaciones internacionales. Y, como bien se sabe, no hay mejor relación que la que se forja alrededor de una mesa. The Spanish pavilions at the 1958 and 1964 World Expositions are considered key examples of Spain’s reintegration into the international architectural scene. Their architects achieved what had been unthinkable just a few years earlier: modern-style buildings, diverging from the initial stylistic impositions of Franco government, became the regime’s most prominent international emblems. This study aims to analyse the significance of dining spaces in the design and operation of Spanish pavilions at the World Expositions in which Spain participated during the Francoist period. Far from being conceived as mere containers of representative objects, these pavilions were envisioned as dynamic spaces filled with activities that reflected a country eager to present its best image to the world and foster international relations. And, as is well known, there is no better bond than the one forged around a table.

​Los pabellones de España en las exposiciones universales de 1958 y 1964 se consideran ejemplos que devolvieron a la arquitectura española a la escena internacional. Sus arquitectos consiguieron algo impensable unos años antes: que edificios de corte moderno, alejados de las imposiciones estilísticas iniciales del franquismo, se convirtieran en los mejores emblemas internacionales del régimen. Este trabajo pretende analizar la importancia que los espacios de restauración tuvieron en el diseño y funcionamiento de los pabellones de las Exposiciones Universales en las que España participó durante el franquismo. Lejos de plantearse como meros contenedores de objetos representativos, estos pabellones se pensaron como lugares dinámicos, repletos de actividades representativas de un país que necesitaba mostrarle al mundo su mejor cara y abrir la puerta a las relaciones internacionales. Y, como bien se sabe, no hay mejor relación que la que se forja alrededor de una mesa. The Spanish pavilions at the 1958 and 1964 World Expositions are considered key examples of Spain’s reintegration into the international architectural scene. Their architects achieved what had been unthinkable just a few years earlier: modern-style buildings, diverging from the initial stylistic impositions of Franco government, became the regime’s most prominent international emblems. This study aims to analyse the significance of dining spaces in the design and operation of Spanish pavilions at the World Expositions in which Spain participated during the Francoist period. Far from being conceived as mere containers of representative objects, these pavilions were envisioned as dynamic spaces filled with activities that reflected a country eager to present its best image to the world and foster international relations. And, as is well known, there is no better bond than the one forged around a table. Read More