La carne de pollo es el alimento cárnico de mayor consumo a nivel mundial, con una demanda que requiere de alternativas que incrementen su producción y calidad. Como parte de las opciones, definir el sistema de crianza (mixto o separado) es clave para mejorar el rendimiento de una estirpe en particular; siendo que las diferencias por sexo en requerimientos nutricionales, crecimiento y canal alteran los desempeños en producción. Este estudio evaluó el potencial de crecimiento de dos estirpes de pollos de engorde de 0 a 43 días de edad, bajo distinto sistema de crianza, sobre los parámetros productivos, rendimiento de canal y composición corporal. El estudio se realizó con un total de 2.880 pollos de las estirpes Cobb 500 y Ross 308. Por estirpe, los pollos se distribuyeron aleatoriamente en grupos por estrategia de crianza, recibiendo dietas iguales. El estudio se diseñó en bloque completamente aleatorio, en modelo factorial 2 × 3, con la estirpe y la crianza como efectos principales. Para la valoración de los efectos principales sobre los parámetros descritos se realizó un análisis de varianza (ANOVA), test de Tukey y una comparación por contrastes. No se encontró efecto (P > 0,05) de la interacción (estirpe × crianza) a 43 d de edad en los parámetros productivos y de composición corporal, ni tampoco entre grupos del mismo sexo y estirpe con diferente crianza. Sin embargo, la interacción fue significativa (P < 0,05) en el rendimiento de pechuga y de patas, con valores superiores para los machos Cobb y Ross respectivamente. Por estirpe, Cobb fue superior en desempeño productivo que Ross (excepto en IC), aunque fueron similares en rendimiento de canal y composición corporal. Sobre la estrategia de crianza, los machos tuvieron mejores rendimientos productivos y de canal que las hembras; además de diferir en sus componentes corporales a 43 d de edad. Se concluye que, si bien las características designadas por la estirpe y la crianza influyen directamente sobre el crecimiento, también son importantes las condiciones del entorno, manejo, dieta y estado fisiológico del pollo de engorde.
ABSTRACT
Chicken meat is the most widely consumed worldwide, with demand requiring alternatives that increase production and quality. As part of the options, defining the rearing system (mixed or separate) is key to improving the performance of a particular breed, given that differences in nutritional requirements, growth, and carcass characteristics between sexes alter production performance. This study evaluated the growth potential of two broiler strains from 0 to 43 days of age under different rearing systems, focusing on production parameters, carcass yield, and body composition. The study was conducted with a total of 2,880 chickens of the Cobb 500 and Ross 308 strains. By strain, the chickens were randomly distributed into groups by rearing strategy and received equal diets. The study was designed as a completely randomized block, in a 2 × 3 factorial model, with breed and rearing as the main effects. To assess the main effects on the parameters described, an analysis of variance (ANOVA), Tukey’s test, and a comparison by contrasts were performed. No effect (P > 0.05) of the interaction (breed × rearing) was found at 43 days of age in the production and body composition parameters, nor between groups of the same sex and breed with different rearing. However, the interaction was significant (P < 0.05) in breast and leg yield, with higher values for Cobb and Ross males, respectively. By strain, Cobb was superior in productive performance to Ross (except in IC), although they were similar in carcass yield and body composition. Regarding the rearing strategy, males had better production and carcass yields than females, in addition to differing in their body components at 43 days of age. It is concluded that, although the characteristics designated by breed and rearing directly influence growth, the environmental conditions, management, diet, and physiological status of the broiler chicken are also important.
La carne de pollo es el alimento cárnico de mayor consumo a nivel mundial, con una demanda que requiere de alternativas que incrementen su producción y calidad. Como parte de las opciones, definir el sistema de crianza (mixto o separado) es clave para mejorar el rendimiento de una estirpe en particular; siendo que las diferencias por sexo en requerimientos nutricionales, crecimiento y canal alteran los desempeños en producción. Este estudio evaluó el potencial de crecimiento de dos estirpes de pollos de engorde de 0 a 43 días de edad, bajo distinto sistema de crianza, sobre los parámetros productivos, rendimiento de canal y composición corporal. El estudio se realizó con un total de 2.880 pollos de las estirpes Cobb 500 y Ross 308. Por estirpe, los pollos se distribuyeron aleatoriamente en grupos por estrategia de crianza, recibiendo dietas iguales. El estudio se diseñó en bloque completamente aleatorio, en modelo factorial 2 × 3, con la estirpe y la crianza como efectos principales. Para la valoración de los efectos principales sobre los parámetros descritos se realizó un análisis de varianza (ANOVA), test de Tukey y una comparación por contrastes. No se encontró efecto (P > 0,05) de la interacción (estirpe × crianza) a 43 d de edad en los parámetros productivos y de composición corporal, ni tampoco entre grupos del mismo sexo y estirpe con diferente crianza. Sin embargo, la interacción fue significativa (P < 0,05) en el rendimiento de pechuga y de patas, con valores superiores para los machos Cobb y Ross respectivamente. Por estirpe, Cobb fue superior en desempeño productivo que Ross (excepto en IC), aunque fueron similares en rendimiento de canal y composición corporal. Sobre la estrategia de crianza, los machos tuvieron mejores rendimientos productivos y de canal que las hembras; además de diferir en sus componentes corporales a 43 d de edad. Se concluye que, si bien las características designadas por la estirpe y la crianza influyen directamente sobre el crecimiento, también son importantes las condiciones del entorno, manejo, dieta y estado fisiológico del pollo de engorde.
ABSTRACT
Chicken meat is the most widely consumed worldwide, with demand requiring alternatives that increase production and quality. As part of the options, defining the rearing system (mixed or separate) is key to improving the performance of a particular breed, given that differences in nutritional requirements, growth, and carcass characteristics between sexes alter production performance. This study evaluated the growth potential of two broiler strains from 0 to 43 days of age under different rearing systems, focusing on production parameters, carcass yield, and body composition. The study was conducted with a total of 2,880 chickens of the Cobb 500 and Ross 308 strains. By strain, the chickens were randomly distributed into groups by rearing strategy and received equal diets. The study was designed as a completely randomized block, in a 2 × 3 factorial model, with breed and rearing as the main effects. To assess the main effects on the parameters described, an analysis of variance (ANOVA), Tukey’s test, and a comparison by contrasts were performed. No effect (P > 0.05) of the interaction (breed × rearing) was found at 43 days of age in the production and body composition parameters, nor between groups of the same sex and breed with different rearing. However, the interaction was significant (P < 0.05) in breast and leg yield, with higher values for Cobb and Ross males, respectively. By strain, Cobb was superior in productive performance to Ross (except in IC), although they were similar in carcass yield and body composition. Regarding the rearing strategy, males had better production and carcass yields than females, in addition to differing in their body components at 43 days of age. It is concluded that, although the characteristics designated by breed and rearing directly influence growth, the environmental conditions, management, diet, and physiological status of the broiler chicken are also important. Read More




