Cada vez es mayor la necesidad de intervenir en lo existente para recuperar espacios perdidos por el abandono, que forman parte del patrimonio histórico-artístico de la ciudad. Es así como en los últimos años, gracias a una puesta en marcha de varios Ayuntamientos, han surgido intervenciones patrimoniales que no solo afecta a la edificación, sino también al entorno que les rodea. Los arquitectos están llamados a saber de qué manera se puede actuar en las preexistencias y dotarles de un nuevo uso.
Baldeweg es uno de los que no ha negado esta práctica, habiendo realizado al menos tres obras de rehabilitación a lo largo de su carrera. Dos de ellas destacan por plantear el mismo problema: recuperar los molinos hidráulicos del río Segura y del Guadalquivir y albergar en ellos un museo hidráulico. Ambos datan de épocas medievales y sus antecedentes son importantes para entender su evolución arquitectónica y ver el estado en el que se conservan. Además, forman un conjunto con otros molinos del río, entendiéndolos como una red, un sistema de preexistencias que abastecía a la ciudad.
Así pues, en Murcia y en Córdoba, el arquitecto, pintor y escultor pudo materializar todos los conceptos que buscaba en sus trabajos más plásticos, en concreto la luz y el agua, en la rehabilitación del molino de las 24 piedras y del molino de Martos. Se podría sacar en claro con todos estos factores una posible estrategia de reúso. Dos ríos, dos ámbitos, dos molinos, dos conceptos y un solo artista: Juan Navarro Baldeweg.
Cada vez es mayor la necesidad de intervenir en lo existente para recuperar espacios perdidos por el abandono, que forman parte del patrimonio histórico-artístico de la ciudad. Es así como en los últimos años, gracias a una puesta en marcha de varios Ayuntamientos, han surgido intervenciones patrimoniales que no solo afecta a la edificación, sino también al entorno que les rodea. Los arquitectos están llamados a saber de qué manera se puede actuar en las preexistencias y dotarles de un nuevo uso.
Baldeweg es uno de los que no ha negado esta práctica, habiendo realizado al menos tres obras de rehabilitación a lo largo de su carrera. Dos de ellas destacan por plantear el mismo problema: recuperar los molinos hidráulicos del río Segura y del Guadalquivir y albergar en ellos un museo hidráulico. Ambos datan de épocas medievales y sus antecedentes son importantes para entender su evolución arquitectónica y ver el estado en el que se conservan. Además, forman un conjunto con otros molinos del río, entendiéndolos como una red, un sistema de preexistencias que abastecía a la ciudad.
Así pues, en Murcia y en Córdoba, el arquitecto, pintor y escultor pudo materializar todos los conceptos que buscaba en sus trabajos más plásticos, en concreto la luz y el agua, en la rehabilitación del molino de las 24 piedras y del molino de Martos. Se podría sacar en claro con todos estos factores una posible estrategia de reúso. Dos ríos, dos ámbitos, dos molinos, dos conceptos y un solo artista: Juan Navarro Baldeweg. Read More


