Esta investigación examina el potencial de ciertos espacios berlineses que podrían identificarse como islas urbanas en la actualidad por su condición autónoma desde su gestión colectiva del espacio desde lo común, la reutilización de lo existente y nuevas formas de producción urbana. Se ha partido del enfoque del archipiélago propuesto por Ungers, no como una tipología formal, sino como una herramienta metodológica para detectar fragmentos urbanos que, aunque diversos en escala y programa, comparten lógicas experimentales, colaborativas y ecosistémicas. A través del análisis de una constelación de doce casos y la selección de tres casos paradigmáticos (Floating University, Circular Haus y Haus der Materialisierung), se ha explorado cómo estas islas no solo resisten procesos de homogeneización urbana como la demolición especulativa o la gentrificación, sino que activan nuevas formas de habitar, de gobernanza colectiva y de pedagogía urbana. La investigación combina trabajo de campo, observación directa, entrevistas y análisis documental, organizando los casos según cuatro dimensiones clave: gestión interna, agentes implicados, prácticas de aprendizaje colectivo y materialización arquitectónica. Esta lectura por capas ha permitido identificar una serie de conceptos emergentes —como #autogestión, #circularidad, #minería_urbana o #infraestructuras_ comunes— que atraviesan los distintos casos y construyen un lenguaje compartido para pensar la ciudad desde lo común. Estos espacios no ofrecen modelos cerrados, sino prototipos abiertos, donde la arquitectura se entiende como consecuencia de procesos sociales y no como forma preconcebida. Funcionan como motores urbanos que no solo gestionan residuos o habilitan espacios colectivos, sino que también cuestionan los límites normativos de la ciudad y generan escenarios de transformación replicables en otros contextos urbanos fragmentados. En conjunto, este trabajo propone una lectura del Berlín contemporáneo como un archipiélago activo, compuesto por islas urbanas que, desde su autonomía y su capacidad de conexión, delinean alternativas concretas frente a los desafíos ecológicos, sociales y económicos del urbanismo actual.
Esta investigación examina el potencial de ciertos espacios berlineses que podrían identificarse como islas urbanas en la actualidad por su condición autónoma desde su gestión colectiva del espacio desde lo común, la reutilización de lo existente y nuevas formas de producción urbana. Se ha partido del enfoque del archipiélago propuesto por Ungers, no como una tipología formal, sino como una herramienta metodológica para detectar fragmentos urbanos que, aunque diversos en escala y programa, comparten lógicas experimentales, colaborativas y ecosistémicas. A través del análisis de una constelación de doce casos y la selección de tres casos paradigmáticos (Floating University, Circular Haus y Haus der Materialisierung), se ha explorado cómo estas islas no solo resisten procesos de homogeneización urbana como la demolición especulativa o la gentrificación, sino que activan nuevas formas de habitar, de gobernanza colectiva y de pedagogía urbana. La investigación combina trabajo de campo, observación directa, entrevistas y análisis documental, organizando los casos según cuatro dimensiones clave: gestión interna, agentes implicados, prácticas de aprendizaje colectivo y materialización arquitectónica. Esta lectura por capas ha permitido identificar una serie de conceptos emergentes —como #autogestión, #circularidad, #minería_urbana o #infraestructuras_ comunes— que atraviesan los distintos casos y construyen un lenguaje compartido para pensar la ciudad desde lo común. Estos espacios no ofrecen modelos cerrados, sino prototipos abiertos, donde la arquitectura se entiende como consecuencia de procesos sociales y no como forma preconcebida. Funcionan como motores urbanos que no solo gestionan residuos o habilitan espacios colectivos, sino que también cuestionan los límites normativos de la ciudad y generan escenarios de transformación replicables en otros contextos urbanos fragmentados. En conjunto, este trabajo propone una lectura del Berlín contemporáneo como un archipiélago activo, compuesto por islas urbanas que, desde su autonomía y su capacidad de conexión, delinean alternativas concretas frente a los desafíos ecológicos, sociales y económicos del urbanismo actual. Read More


