El mapa logístico español está viviendo un reajuste silencioso pero profundo. Valencia ha dejado de ser una alternativa para convertirse en un polo de atracción prioritario para la inversión logística e industrial, ganando terreno a Madrid en un momento en el que la disponibilidad, la localización y el acceso a infraestructuras estratégicas vuelven a marcar la diferencia.
El mapa logístico español está viviendo un reajuste silencioso pero profundo. Valencia ha dejado de ser una alternativa para convertirse en un polo de atracción prioritario para la inversión logística e industrial, ganando terreno a Madrid en un momento en el que la disponibilidad, la localización y el acceso a infraestructuras estratégicas vuelven a marcar la diferencia. Read More




