Este articulo muestra como desde mediados del XVI y hasta principios del XIX distintos estudiosos europeos de la perspectiva (desde Villapando a Farish pasando por Dubreuil, Cousin, Accolti y continuando, ya en el XIX, con Jopling y Sopwith) concibieron y manejaron una “maquina solar virtual” para la teorización de la proyección paralela. Y explora su importancia para la historia de la construcción del concepto occidental de “proyección”.
La “maquina” solar exigiría para su funcionamiento el concepto de “cuerpo transparente”. Este sería planteado por Serlio como recurso general para el dibujo en perspectiva, y utilizado por Vaillalpando o Bernardino de Gallipoli para concebir formas de representar arquitectura. Para los autores mencionados la sombra arrojada de esta versión transparente najo la luz de un sol ideal daba lugar a una anhelada representación bidimensional legitima y objetiva de los objetos cualquiera que fuera la posición que ocuparan en el espacio
Esta “máquina” teórica – que venía por tanto a unirse a propuestas que asimilaban la perspectiva al dibujo de la sombra arrojada por un foco próximo (vela o candil)- podría haber sido clave en la génesis de la concepción de “sistema proyectivo” – que ramificado en sus variantes (diédrico, axonométrico, perspectivo) se terminara estableciendo en el XIX en nuestra cultura gráfica occidental
Llegar a esta unificación de procedimientos de representación bajo el paraguas de “lo proyectivo”, habría implicado dos procesos: Uno, la progresiva sustitución del sol/ojo por un foco abstracto de radiación paralela en el infinito. Y dos, dejar atrás la idea de que la “maquina” se limitaba a resolver problemas específicos de representación de ciertas clases de objetos aislados (artilugios mecánicos, fortalezas, el cuerpo humano, etc.) para aplicarla como procedimiento universal aplicable a toda clase de objetos inmersos en un espacio homogéneo, paso que daría Farish en su definición de isometría.
El artículo finalmente deja en el aire una cuestión para futuras indagaciones. ¿Es casual que otras culturas gráficas no occidentales que ignoran tanto el concepto de sombra arrojada como el de cuerpo transparente no hayan desarrollado, al parecer, de manera independiente el concepto de proyección? Tal vez, esta “maquina solar conceptual”, lejos de ser una anécdota haya sido una invención con un efecto único en la historia humana de la representación.
Este articulo muestra como desde mediados del XVI y hasta principios del XIX distintos estudiosos europeos de la perspectiva (desde Villapando a Farish pasando por Dubreuil, Cousin, Accolti y continuando, ya en el XIX, con Jopling y Sopwith) concibieron y manejaron una “maquina solar virtual” para la teorización de la proyección paralela. Y explora su importancia para la historia de la construcción del concepto occidental de “proyección”.
La “maquina” solar exigiría para su funcionamiento el concepto de “cuerpo transparente”. Este sería planteado por Serlio como recurso general para el dibujo en perspectiva, y utilizado por Vaillalpando o Bernardino de Gallipoli para concebir formas de representar arquitectura. Para los autores mencionados la sombra arrojada de esta versión transparente najo la luz de un sol ideal daba lugar a una anhelada representación bidimensional legitima y objetiva de los objetos cualquiera que fuera la posición que ocuparan en el espacio
Esta “máquina” teórica – que venía por tanto a unirse a propuestas que asimilaban la perspectiva al dibujo de la sombra arrojada por un foco próximo (vela o candil)- podría haber sido clave en la génesis de la concepción de “sistema proyectivo” – que ramificado en sus variantes (diédrico, axonométrico, perspectivo) se terminara estableciendo en el XIX en nuestra cultura gráfica occidental
Llegar a esta unificación de procedimientos de representación bajo el paraguas de “lo proyectivo”, habría implicado dos procesos: Uno, la progresiva sustitución del sol/ojo por un foco abstracto de radiación paralela en el infinito. Y dos, dejar atrás la idea de que la “maquina” se limitaba a resolver problemas específicos de representación de ciertas clases de objetos aislados (artilugios mecánicos, fortalezas, el cuerpo humano, etc.) para aplicarla como procedimiento universal aplicable a toda clase de objetos inmersos en un espacio homogéneo, paso que daría Farish en su definición de isometría.
El artículo finalmente deja en el aire una cuestión para futuras indagaciones. ¿Es casual que otras culturas gráficas no occidentales que ignoran tanto el concepto de sombra arrojada como el de cuerpo transparente no hayan desarrollado, al parecer, de manera independiente el concepto de proyección? Tal vez, esta “maquina solar conceptual”, lejos de ser una anécdota haya sido una invención con un efecto único en la historia humana de la representación. Read More


