El proyecto surge al plantear cómo debería ser la manera contemporánea de intervenir en las ruinas y qué posición debe adoptar la arquitectura frente a estas reliquias del pasado. Se descubre cómo en Granada, gran parte del patrimonio permanece hoy en estado de ruina y sin una estrategia clara de actuación, lo cual presenta el debate entre conservación, abandono y transformación. Dentro de este contexto se identifica la Abadía del Sacromonte como caso idóneo para tratar esta cuestión, por su valor histórico, su escala y su estado crítico. La preexistencia responde a un complejo renacentista articulado por claustros nunca completados, afectado además por un incendio que dejó uno de ellos en estado de casi colapso. La intervención retoma la lógica de los claustros como sistema compositivo, pero la transforma, consiguiendo una topografía casi continua que interconecta los cinco patios, tres preexistentes y dos añadidos. El conjunto se convierte en un centro productivo de restauración y fabricación de arte y arquitectura, capaz de activar, reparar y reintegrar el patrimonio en ruinas de Granada a escala urbana. De estos cinco patios, el primero se sitúa en la preexistencia restaurada, por lo que la intervención es deliberadamente mínima. Los dos siguientes operan sobre la ruina existente mediante una estrategia de cosido e hibridación entre arquitectura nueva y arquitectura heredada. Finalmente, dos piezas de nueva planta, semienterradas, completan y cierran el sistema desde una relación más directa con la topografía.
El proyecto surge al plantear cómo debería ser la manera contemporánea de intervenir en las ruinas y qué posición debe adoptar la arquitectura frente a estas reliquias del pasado. Se descubre cómo en Granada, gran parte del patrimonio permanece hoy en estado de ruina y sin una estrategia clara de actuación, lo cual presenta el debate entre conservación, abandono y transformación. Dentro de este contexto se identifica la Abadía del Sacromonte como caso idóneo para tratar esta cuestión, por su valor histórico, su escala y su estado crítico. La preexistencia responde a un complejo renacentista articulado por claustros nunca completados, afectado además por un incendio que dejó uno de ellos en estado de casi colapso. La intervención retoma la lógica de los claustros como sistema compositivo, pero la transforma, consiguiendo una topografía casi continua que interconecta los cinco patios, tres preexistentes y dos añadidos. El conjunto se convierte en un centro productivo de restauración y fabricación de arte y arquitectura, capaz de activar, reparar y reintegrar el patrimonio en ruinas de Granada a escala urbana. De estos cinco patios, el primero se sitúa en la preexistencia restaurada, por lo que la intervención es deliberadamente mínima. Los dos siguientes operan sobre la ruina existente mediante una estrategia de cosido e hibridación entre arquitectura nueva y arquitectura heredada. Finalmente, dos piezas de nueva planta, semienterradas, completan y cierran el sistema desde una relación más directa con la topografía. Read More


