Relaciones de género, dinámicas de poder y silencios en instituciones científicas y universidades españolas

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La incorporación de las mujeres al mundo científico y académico ha mejorado en las últimas décadas, no sin reticencias y con una persistente brecha de género. Algunas de las discriminaciones a las que tienen que hacer frente las mujeres son: mayor tiempo invertido en el trabajo de cuidados dentro y fuera del mundo laboral; estereotipos y falta de reconocimiento científico; la maternidad como obstáculo no reconocido y por tanto un punto de inflexión en sus carreras y; falta de referentes femeninos, especialmente en algunas áreas. Los trabajos que han analizado la brecha de género en los ámbitos científico y académico en las últimas décadas han estado dominados habitualmente por datos estadísticos y, sin descartar sus hallazgos, consideramos importante contrastarlos y complementarlos con estudios de corte cualitativo como el que presentamos, donde a través de entrevistas en profundidad semiestructuradas a mujeres integrantes de centros de investigación y de universidades españolas, daremos cuenta del estado actual de la brecha de género en sus ámbitos laborales. Los resultados muestran que, a pesar de que en la actualidad haya ciertos mecanismos para combatir esas discriminaciones de género, se mantienen algunas formas de sexismo más obvias y otras mucho más sutiles e invisibles. Asimismo, algunas científicas y académicas tienen la percepción de que son ellas quienes hacen todo el trabajo de la familia académica, debido a que la dicotomía transparencia/“hipervisibilidad” masculina frente a la opacidad/“clandestinidad” femenina describe el trabajo de las mujeres en el contexto académico y científico, destacando la ocultación de una dimensión de la tarea y la actitud de las mujeres. Es así como el trabajo más invisible es el que corresponde al trabajo afectivo y relacional tanto dentro como fuera del ámbito laboral, lo que conlleva en ventajas laborales para los hombres: puestos con mejor salario y reconocimiento social, principalmente porque tienen más tiempo disponible para seguir ascendiendo en su carrera laboral, y para dedicarlo a otras actividades fuera del trabajo. Terminaremos con unas reflexiones a propósito de los malestares de las científicas, los cuales van más allá de la brecha de género y en ocasiones muchas de ellas plantean que el problema estaría en el propio sistema que sustenta el mundo científico y académico, pero también en el actual mercado laboral.

​La incorporación de las mujeres al mundo científico y académico ha mejorado en las últimas décadas, no sin reticencias y con una persistente brecha de género. Algunas de las discriminaciones a las que tienen que hacer frente las mujeres son: mayor tiempo invertido en el trabajo de cuidados dentro y fuera del mundo laboral; estereotipos y falta de reconocimiento científico; la maternidad como obstáculo no reconocido y por tanto un punto de inflexión en sus carreras y; falta de referentes femeninos, especialmente en algunas áreas. Los trabajos que han analizado la brecha de género en los ámbitos científico y académico en las últimas décadas han estado dominados habitualmente por datos estadísticos y, sin descartar sus hallazgos, consideramos importante contrastarlos y complementarlos con estudios de corte cualitativo como el que presentamos, donde a través de entrevistas en profundidad semiestructuradas a mujeres integrantes de centros de investigación y de universidades españolas, daremos cuenta del estado actual de la brecha de género en sus ámbitos laborales. Los resultados muestran que, a pesar de que en la actualidad haya ciertos mecanismos para combatir esas discriminaciones de género, se mantienen algunas formas de sexismo más obvias y otras mucho más sutiles e invisibles. Asimismo, algunas científicas y académicas tienen la percepción de que son ellas quienes hacen todo el trabajo de la familia académica, debido a que la dicotomía transparencia/“hipervisibilidad” masculina frente a la opacidad/“clandestinidad” femenina describe el trabajo de las mujeres en el contexto académico y científico, destacando la ocultación de una dimensión de la tarea y la actitud de las mujeres. Es así como el trabajo más invisible es el que corresponde al trabajo afectivo y relacional tanto dentro como fuera del ámbito laboral, lo que conlleva en ventajas laborales para los hombres: puestos con mejor salario y reconocimiento social, principalmente porque tienen más tiempo disponible para seguir ascendiendo en su carrera laboral, y para dedicarlo a otras actividades fuera del trabajo. Terminaremos con unas reflexiones a propósito de los malestares de las científicas, los cuales van más allá de la brecha de género y en ocasiones muchas de ellas plantean que el problema estaría en el propio sistema que sustenta el mundo científico y académico, pero también en el actual mercado laboral. Read More