En el desarrollo de una larga tradición, el actual modelo académico, disciplinar y profesional de la arquitectura española debe atender al cumplimiento de los requisitos de formación que se establecen en la propia directiva comunitaria europea. Esta señala con claridad tres aspectos clave: en primer lugar, la aptitud para elaborar proyectos arquitectónicos que satisfagan a la vez las exigencias estéticas y técnicas. En segundo término, un conocimiento adecuado de la historia y de las teorías de la arquitectura, así como de las artes, tecnologías y ciencias humanas relacionadas. Y, por último, un conocimiento de las bellas artes en tanto que factor susceptible de influir en la calidad de la concepción arquitectónica. Resulta difícil imaginar una enseñanza superior con tales requisitos de transversalidad.
En el desarrollo de una larga tradición, el actual modelo académico, disciplinar y profesional de la arquitectura española debe atender al cumplimiento de los requisitos de formación que se establecen en la propia directiva comunitaria europea. Esta señala con claridad tres aspectos clave: en primer lugar, la aptitud para elaborar proyectos arquitectónicos que satisfagan a la vez las exigencias estéticas y técnicas. En segundo término, un conocimiento adecuado de la historia y de las teorías de la arquitectura, así como de las artes, tecnologías y ciencias humanas relacionadas. Y, por último, un conocimiento de las bellas artes en tanto que factor susceptible de influir en la calidad de la concepción arquitectónica. Resulta difícil imaginar una enseñanza superior con tales requisitos de transversalidad. Read More


