Carmen Laffón, a través de sus esculturas en bronce, captura momentos congelados de la vida cotidiana y la naturaleza, reflejando su interés por los objetos comunes y su conexión con el entorno. Estas esculturas, iniciadas en la década de 1980, exploran la tridimensionalidad y la materialidad, representando alimentos, objetos y materiales listos para su uso. Obras como las espuertas de vendimia y las mesas con cajones evocan la permanencia y la memoria de los objetos. En Estudio, mesa y repisa Laffón fija en bronce una mesa diseñada por José Ramón Sierra, transformando el objeto útil en una obra de arte que convierte la casa en un museo. Las casas diseñadas por Sierra, conectadas por el río Guadalquivir, reflejan cómo el espacio doméstico se construye con el tiempo. Las obras de Laffón en torno a las salinas de Bonanza y los viñedos capturan la atmósfera y la importancia cultural y económica del paisaje, invitando a reflexionar sobre la interacción entre el ser humano y la naturaleza.
Carmen Laffón, a través de sus esculturas en bronce, captura momentos congelados de la vida cotidiana y la naturaleza, reflejando su interés por los objetos comunes y su conexión con el entorno. Estas esculturas, iniciadas en la década de 1980, exploran la tridimensionalidad y la materialidad, representando alimentos, objetos y materiales listos para su uso. Obras como las espuertas de vendimia y las mesas con cajones evocan la permanencia y la memoria de los objetos. En Estudio, mesa y repisa Laffón fija en bronce una mesa diseñada por José Ramón Sierra, transformando el objeto útil en una obra de arte que convierte la casa en un museo. Las casas diseñadas por Sierra, conectadas por el río Guadalquivir, reflejan cómo el espacio doméstico se construye con el tiempo. Las obras de Laffón en torno a las salinas de Bonanza y los viñedos capturan la atmósfera y la importancia cultural y económica del paisaje, invitando a reflexionar sobre la interacción entre el ser humano y la naturaleza. Read More


