La historia clínica constituye uno de los instrumentos fundamentales en la práctica médica, al permitir el registro sistemático, cronológico y completo de la información relacionada con el estado de salud del paciente y las intervenciones realizadas durante la atención sanitaria. No obstante, en el contexto contemporáneo, este documento ha adquirido una relevancia creciente en el ámbito jurídico, al consolidarse como medio probatorio central en los procesos legales sanitarios, especialmente en casos de presunta responsabilidad profesional. El objetivo del presente estudio fue analizar críticamente la historia clínica desde su doble función: como instrumento médico y como medio probatorio en los procesos legales, identificando sus implicaciones éticas, jurídicas e institucionales. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, mediante una revisión bibliográfica narrativa de literatura científica y doctrinal publicada entre 2019 y 2025, consultando bases de datos académicas como Scopus, SciELO, DOAJ, Redalyc y Google Scholar. Los resultados evidencian que la historia clínica ha experimentado una transformación funcional, pasando de ser una herramienta clínica orientada al cuidado del paciente a convertirse en un dispositivo estratégico de defensa legal. Esta juridificación de la práctica médica ha generado distorsiones éticas, como omisiones, ambigüedades y reconstrucciones retrospectivas del registro, que afectan la veracidad del documento y debilitan la seguridad del paciente. Asimismo, se identificó una profunda asimetría de poder entre profesionales y pacientes respecto al control de la información clínica, lo que impacta negativamente en el acceso a la justicia. Se concluye que la historia clínica debe ser repensada no solo como un medio probatorio, sino principalmente como un acto ético y clínico, cuya correcta elaboración resulta esencial para fortalecer la calidad de la atención sanitaria y la legitimidad del sistema jurídico en salud
La historia clínica constituye uno de los instrumentos fundamentales en la práctica médica, al permitir el registro sistemático, cronológico y completo de la información relacionada con el estado de salud del paciente y las intervenciones realizadas durante la atención sanitaria. No obstante, en el contexto contemporáneo, este documento ha adquirido una relevancia creciente en el ámbito jurídico, al consolidarse como medio probatorio central en los procesos legales sanitarios, especialmente en casos de presunta responsabilidad profesional. El objetivo del presente estudio fue analizar críticamente la historia clínica desde su doble función: como instrumento médico y como medio probatorio en los procesos legales, identificando sus implicaciones éticas, jurídicas e institucionales. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, mediante una revisión bibliográfica narrativa de literatura científica y doctrinal publicada entre 2019 y 2025, consultando bases de datos académicas como Scopus, SciELO, DOAJ, Redalyc y Google Scholar. Los resultados evidencian que la historia clínica ha experimentado una transformación funcional, pasando de ser una herramienta clínica orientada al cuidado del paciente a convertirse en un dispositivo estratégico de defensa legal. Esta juridificación de la práctica médica ha generado distorsiones éticas, como omisiones, ambigüedades y reconstrucciones retrospectivas del registro, que afectan la veracidad del documento y debilitan la seguridad del paciente. Asimismo, se identificó una profunda asimetría de poder entre profesionales y pacientes respecto al control de la información clínica, lo que impacta negativamente en el acceso a la justicia. Se concluye que la historia clínica debe ser repensada no solo como un medio probatorio, sino principalmente como un acto ético y clínico, cuya correcta elaboración resulta esencial para fortalecer la calidad de la atención sanitaria y la legitimidad del sistema jurídico en salud


