Esta manera de situarme frente al espacio, entre la inmersión y la observación, me lleva a reflexionar sobre la necesidad de tomar distancia para poder comprender un lugar en su totalidad. La experiencia directa, cuando es demasiado próxima, puede nublar la mirada y limitarla al detalle inmediato, impidiendo percibir el conjunto y las relaciones que lo conforman. Desde esta tensión entre cercanía y alejamiento, la comprensión del espacio se convierte en un ejercicio consciente de posicionamiento.
Esta manera de situarme frente al espacio, entre la inmersión y la observación, me lleva a reflexionar sobre la necesidad de tomar distancia para poder comprender un lugar en su totalidad. La experiencia directa, cuando es demasiado próxima, puede nublar la mirada y limitarla al detalle inmediato, impidiendo percibir el conjunto y las relaciones que lo conforman. Desde esta tensión entre cercanía y alejamiento, la comprensión del espacio se convierte en un ejercicio consciente de posicionamiento. Read More


