Entre 1851, cuando se inaugura el embarcadero de Atocha, y 1924, año en el que se termina la llamada “línea de contorno ferroviaria”, una franja de 8 kilómetros de extensión paralela a la margen izquierda del río Manzanares se convierte en escenario de la industrialización en la capital. El tejido industrial que se conforma entre el Puente de los Franceses y la mencionada estación de Mediodía está constituido principalmente por dos gasómetros, varias yeserías, fábricas de hielo, de cerámica, de algodones, papel y cartón y de fundición de hierro. Entre 1924 y 1963 (con la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana del Área Metropolitana de Madrid), la ciudad vive una segunda etapa caracterizada por el auge de la actividad industrial y la consolidación de su tejido.
Entre 1851, cuando se inaugura el embarcadero de Atocha, y 1924, año en el que se termina la llamada “línea de contorno ferroviaria”, una franja de 8 kilómetros de extensión paralela a la margen izquierda del río Manzanares se convierte en escenario de la industrialización en la capital. El tejido industrial que se conforma entre el Puente de los Franceses y la mencionada estación de Mediodía está constituido principalmente por dos gasómetros, varias yeserías, fábricas de hielo, de cerámica, de algodones, papel y cartón y de fundición de hierro. Entre 1924 y 1963 (con la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana del Área Metropolitana de Madrid), la ciudad vive una segunda etapa caracterizada por el auge de la actividad industrial y la consolidación de su tejido. Read More




