Este artículo examina cómo los laboratorios ciudadanos, tomando a LABNL como caso, funcionan como infraestructuras de cuidado que sostienen la innovación ciudadana. Desde una perspectiva feminista de los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología, se analiza la mediación como práctica ético-política que facilita la participación inclusiva y la cocreación, visibilizando las fases del cuidado en la organización y colaboración entre actores humanos y no humanos. El estudio utiliza metodología cualitativa basada en etnografía, observación participante y entrevistas, enfocándose en la “Convocatoria de proyectos ciudadanos” de LABNL. Los resultados muestran que la mediación es clave para sostener relaciones colaborativas y promover la participación activa, gestión de conflictos y autonomía comunitaria. Se destaca la importancia de valorar los trabajos de cuidado, tradicionalmente invisibilizados, para la sostenibilidad y equidad en la innovación ciudadana. Se concluye que los laboratorios ciudadanos pueden resignificarse como espacios donde el cuidado es esencial para la participación democrática y la producción de bienes comunes, subrayando la necesidad de políticas públicas que reconozcan y apoyen estas infraestructuras y mejoren las condiciones laborales de quienes ejercen la mediación y el cuidado.
Este artículo examina cómo los laboratorios ciudadanos, tomando a LABNL como caso, funcionan como infraestructuras de cuidado que sostienen la innovación ciudadana. Desde una perspectiva feminista de los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología, se analiza la mediación como práctica ético-política que facilita la participación inclusiva y la cocreación, visibilizando las fases del cuidado en la organización y colaboración entre actores humanos y no humanos. El estudio utiliza metodología cualitativa basada en etnografía, observación participante y entrevistas, enfocándose en la “Convocatoria de proyectos ciudadanos” de LABNL. Los resultados muestran que la mediación es clave para sostener relaciones colaborativas y promover la participación activa, gestión de conflictos y autonomía comunitaria. Se destaca la importancia de valorar los trabajos de cuidado, tradicionalmente invisibilizados, para la sostenibilidad y equidad en la innovación ciudadana. Se concluye que los laboratorios ciudadanos pueden resignificarse como espacios donde el cuidado es esencial para la participación democrática y la producción de bienes comunes, subrayando la necesidad de políticas públicas que reconozcan y apoyen estas infraestructuras y mejoren las condiciones laborales de quienes ejercen la mediación y el cuidado. Read More


