Evaluación del co-compostaje de lodos lignocelulósicos y su uso agrícola

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En las últimas décadas se ha incrementado la necesidad de tratar y depurar las aguas residuales tanto de las grandes ciudades, como de todo tipo de industrias, lo que ha provocado consigo la generación de enormes cantidades de un producto en principio no deseado, los lodos residuales o biosólidos, creando un problema ambiental.
Con la entrada en vigor en el año 2013 de la Orden 1072/2013, la cual modificaba el anterior RD 1310/90, se identificó claramente qué códigos LER eran susceptibles de poder ser aplicados en agricultura en el territorio nacional, aumentando además la cantidad de parámetros analíticos para este tipo de residuos. Esta nueva legislación provocó que, tanto los lodos lignocelulósicos con LER 030305, con una producción superior a las 250.000 toneladas al año en España, como los lodos procedentes de ETAP, con LER 190902, con una producción superior a las 150.000 toneladas anuales, quedaran excluidos de la aplicación agrícola directa, por lo que se hace necesario estudiar su viabilidad tanto técnica y económica como legal, y evitar que su destino sea el depósito en vertedero controlado, contradiciendo así el primer escalón en materia de residuos ya que en vez de llevar a cabo una valorización R3 ó R10, se produciría una eliminación D5.
El objetivo de este trabajo es estudiar un correcto manejo de los lodos lignocelulósicos, mediante el co-compostaje de este tipo de residuos, junto con lodos de EDAR, lodos de ETAP y restos vegetales, analizar el proceso aerobio y comprobar si mediante éste, se obtiene un material que pueda cumplir con los requisitos establecidos en el RD 506/2013 sobre productos fertilizantes y su viabilidad posterior tantos en términos de aplicación agrícola como económicos dentro de la gestión de una planta de compostaje. Así mismo será necesario abordar las limitaciones legales por las consejerías de destino para este tipo de material, por no perder la condición de residuo y tener que estar bajo la aplicación de la Ley 7/2022 de 8 de abril, pudiendo ser ampliado este proyecto con la redacción de la memoria técnica y obtención de la pertinente autorización.
En este trabajo se han realizado 2 tratamientos de co-compostaje, con diferentes porcentajes en la mezcla de cada tipo de residuos seleccionados. Se llevaron a cabo campañas de toma de datos a lo largo del proceso, midiendo parámetros de humedad, temperatura, masa, agua, materia orgánica, materia mineral, auto calentamiento, metales pesados y calidad microbiológica.
Una vez tratados todos los datos, se puede observar la viabilidad técnica del proceso de co-compostaje de lodos lignocelulósicos y lodos EDAR, si bien se debería incrementar la proporción de materia orgánica inicial para alcanzar el contenido mínimo de materia orgánica en el compost que exige el RD 506/2013.
El tratamiento T2 formado por 4 volúmenes de material vegetal triturado y 1 volumen entre lodos de EDAR, lodos de ETAP y lodos lignocelulósicos, ha ofrecido mayor degradación de materia orgánica, ha conseguido que la pérdida nitrógeno orgánico sea del 17% cuando, en procesos de compostaje de lodos de EDAR, la pérdida de nitrógeno de la mezcla suele ser superior al 40%. El compost obtenido se clasifican como compost Clase B, ya que aunque la mayoría de los metales se encuentran dentro de los límites de la Clase A, el cobre y el zinc resultan ser los metales más restrictivos y encontrándose dentro de la tipología Clase B.
El análisis financiero, con una amortización a dos años y un IPC anual del 3 %, arroja una rentabilidad total del 16,25 %, lo que confirma la viabilidad económica del proyecto siempre que el mercado permanezca estable.

​En las últimas décadas se ha incrementado la necesidad de tratar y depurar las aguas residuales tanto de las grandes ciudades, como de todo tipo de industrias, lo que ha provocado consigo la generación de enormes cantidades de un producto en principio no deseado, los lodos residuales o biosólidos, creando un problema ambiental.
Con la entrada en vigor en el año 2013 de la Orden 1072/2013, la cual modificaba el anterior RD 1310/90, se identificó claramente qué códigos LER eran susceptibles de poder ser aplicados en agricultura en el territorio nacional, aumentando además la cantidad de parámetros analíticos para este tipo de residuos. Esta nueva legislación provocó que, tanto los lodos lignocelulósicos con LER 030305, con una producción superior a las 250.000 toneladas al año en España, como los lodos procedentes de ETAP, con LER 190902, con una producción superior a las 150.000 toneladas anuales, quedaran excluidos de la aplicación agrícola directa, por lo que se hace necesario estudiar su viabilidad tanto técnica y económica como legal, y evitar que su destino sea el depósito en vertedero controlado, contradiciendo así el primer escalón en materia de residuos ya que en vez de llevar a cabo una valorización R3 ó R10, se produciría una eliminación D5.
El objetivo de este trabajo es estudiar un correcto manejo de los lodos lignocelulósicos, mediante el co-compostaje de este tipo de residuos, junto con lodos de EDAR, lodos de ETAP y restos vegetales, analizar el proceso aerobio y comprobar si mediante éste, se obtiene un material que pueda cumplir con los requisitos establecidos en el RD 506/2013 sobre productos fertilizantes y su viabilidad posterior tantos en términos de aplicación agrícola como económicos dentro de la gestión de una planta de compostaje. Así mismo será necesario abordar las limitaciones legales por las consejerías de destino para este tipo de material, por no perder la condición de residuo y tener que estar bajo la aplicación de la Ley 7/2022 de 8 de abril, pudiendo ser ampliado este proyecto con la redacción de la memoria técnica y obtención de la pertinente autorización.
En este trabajo se han realizado 2 tratamientos de co-compostaje, con diferentes porcentajes en la mezcla de cada tipo de residuos seleccionados. Se llevaron a cabo campañas de toma de datos a lo largo del proceso, midiendo parámetros de humedad, temperatura, masa, agua, materia orgánica, materia mineral, auto calentamiento, metales pesados y calidad microbiológica.
Una vez tratados todos los datos, se puede observar la viabilidad técnica del proceso de co-compostaje de lodos lignocelulósicos y lodos EDAR, si bien se debería incrementar la proporción de materia orgánica inicial para alcanzar el contenido mínimo de materia orgánica en el compost que exige el RD 506/2013.
El tratamiento T2 formado por 4 volúmenes de material vegetal triturado y 1 volumen entre lodos de EDAR, lodos de ETAP y lodos lignocelulósicos, ha ofrecido mayor degradación de materia orgánica, ha conseguido que la pérdida nitrógeno orgánico sea del 17% cuando, en procesos de compostaje de lodos de EDAR, la pérdida de nitrógeno de la mezcla suele ser superior al 40%. El compost obtenido se clasifican como compost Clase B, ya que aunque la mayoría de los metales se encuentran dentro de los límites de la Clase A, el cobre y el zinc resultan ser los metales más restrictivos y encontrándose dentro de la tipología Clase B.
El análisis financiero, con una amortización a dos años y un IPC anual del 3 %, arroja una rentabilidad total del 16,25 %, lo que confirma la viabilidad económica del proyecto siempre que el mercado permanezca estable. Read More