En el transporte de mercancías por carretera existe una anomalía que hemos normalizado durante décadas: trabajar con la duda de si se cobrará la factura. Mientras el sector debate sobre descarbonización, e-CMR o la escasez de conductores, el riesgo de impago sigue siendo ese lastre silencioso que frena el crecimiento y castiga, siempre, al transportista.
En el transporte de mercancías por carretera existe una anomalía que hemos normalizado durante décadas: trabajar con la duda de si se cobrará la factura. Mientras el sector debate sobre descarbonización, e-CMR o la escasez de conductores, el riesgo de impago sigue siendo ese lastre silencioso que frena el crecimiento y castiga, siempre, al transportista. Read More







