Durante años, el coste por kilómetro se ha tratado en el transporte como una cifra rápida, casi intuitiva dentro del día a día. Es una cifra, un número que se menciona en conversaciones comerciales, se compara entre operadores o se utiliza para aceptar —o rechazar— un servicio. Sin embargo, esa aparente simplicidad es una de las principales trampas de la gestión logística que determina si un camión gana o pierde dinero.
Durante años, el coste por kilómetro se ha tratado en el transporte como una cifra rápida, casi intuitiva dentro del día a día. Es una cifra, un número que se menciona en conversaciones comerciales, se compara entre operadores o se utiliza para aceptar —o rechazar— un servicio. Sin embargo, esa aparente simplicidad es una de las principales trampas de la gestión logística que determina si un camión gana o pierde dinero. Read More








