El mercado del sexo es un producto cultural y económico creado por varones para el consumo masculino. Desde esta perspectiva resulta de gran importancia estudiar el comercio sexual situando el foco en los compradores de sexo. El presente estudio realiza una revisión de los estudios que se han publicado en los últimos 20 años sobre compradores de sexo en contextos occidentales. Los objetivos del estudio eran explorar la prevalencia del uso de prostitución en la población masculina, la media de edad y las características del primer acceso; analizar el perfil de los compradores de sexo; explorar las motivaciones y actitudes para el consumo; analizar los hábitos de compra de sexo en los hombres y el uso de la pornografía, y; describir el marco legislativo sobre prostitución en España y su relación con la compra de sexo. El análisi de los estudios recopilados muestran que cerca del 25% de los hombres en los países occidentales han comprado sexo alguna vez, situándose la edad de primer acceso a la prostitución entre los 18 y los 22 años. Con frecuencia los compradores de sexo tienen pareja y el número de parejas a lo largo de la vida aumenta en aquellos hombres que compran sexo. Los hombres con bajo nivel de estudios declaran hacer mayor uso de la prostitución. La motivación más común es la posibilidad de realizar prácticas sexuales que no serían aceptadas en la pareja. En cuanto a las prácticas sexuales más solicitadas, destacan aquellas que ponen claramente en riesgo a las mujeres. El consumo de prostitución en España presenta cifras más elevadas en pisos en comparación con otros países europeos. Ponografía y prostitución son dos fenémomenos íntimamente ligados. La legislación española actual no protege a las mujeres prostituidas contribuyendo al aumento de la demanda.
El mercado del sexo es un producto cultural y económico creado por varones para el consumo masculino. Desde esta perspectiva resulta de gran importancia estudiar el comercio sexual situando el foco en los compradores de sexo. El presente estudio realiza una revisión de los estudios que se han publicado en los últimos 20 años sobre compradores de sexo en contextos occidentales. Los objetivos del estudio eran explorar la prevalencia del uso de prostitución en la población masculina, la media de edad y las características del primer acceso; analizar el perfil de los compradores de sexo; explorar las motivaciones y actitudes para el consumo; analizar los hábitos de compra de sexo en los hombres y el uso de la pornografía, y; describir el marco legislativo sobre prostitución en España y su relación con la compra de sexo. El análisi de los estudios recopilados muestran que cerca del 25% de los hombres en los países occidentales han comprado sexo alguna vez, situándose la edad de primer acceso a la prostitución entre los 18 y los 22 años. Con frecuencia los compradores de sexo tienen pareja y el número de parejas a lo largo de la vida aumenta en aquellos hombres que compran sexo. Los hombres con bajo nivel de estudios declaran hacer mayor uso de la prostitución. La motivación más común es la posibilidad de realizar prácticas sexuales que no serían aceptadas en la pareja. En cuanto a las prácticas sexuales más solicitadas, destacan aquellas que ponen claramente en riesgo a las mujeres. El consumo de prostitución en España presenta cifras más elevadas en pisos en comparación con otros países europeos. Ponografía y prostitución son dos fenémomenos íntimamente ligados. La legislación española actual no protege a las mujeres prostituidas contribuyendo al aumento de la demanda. Read More


