A lo largo de las últimas dos décadas, y ante la creciente preocupación por el medio ambiente y el cambio climático, la arquitectura ha explorado las oportunidades abiertas por los campos de la termodinámica y la ecología. Centrándose en un enfoque cuantitativo, se ha echado mano de estas disciplinas para responder con rigor y precisión a este reto.
Esta cuestión se ha abordado principalmente desde un punto de vista técnico, centrándose en cuantificar el rendimiento termodinámico de los edificios, pasando por alto los aspectos culturales aún cuando son igualmente importantes. Es por tanto importante que la arquitectura compense este enfoque técnico y cuantitativo con una perspectiva cualitativa, de modo que se aborden de manera integral cuestiones que hasta ahora han sido independientes como son el clima
A lo largo de las últimas dos décadas, y ante la creciente preocupación por el medio ambiente y el cambio climático, la arquitectura ha explorado las oportunidades abiertas por los campos de la termodinámica y la ecología. Centrándose en un enfoque cuantitativo, se ha echado mano de estas disciplinas para responder con rigor y precisión a este reto.
Esta cuestión se ha abordado principalmente desde un punto de vista técnico, centrándose en cuantificar el rendimiento termodinámico de los edificios, pasando por alto los aspectos culturales aún cuando son igualmente importantes. Es por tanto importante que la arquitectura compense este enfoque técnico y cuantitativo con una perspectiva cualitativa, de modo que se aborden de manera integral cuestiones que hasta ahora han sido independientes como son el clima Read More


