El proyecto plantea un centro de conservación de excedentes alimentarios vinculado a Mercamadrid. En la Gran Vía de Villaverde, un viaducto sobre un eje ferroviario flanqueado por antiguos solares industriales, situado en el punto de convergencia de San Cristóbal, Villaverde Alto y el Polígono Industrial de Villaverde. La propuesta parte de un objetivo claro: articular un ámbito multiescalar sin cohesión, implantando en él un uso capaz de abarcar todas las escalas, tanto desde el punto de vista programático como urbano. La operación urbana se apoya en dos acciones complementarias. Por un lado, la dotación de un programa sobre la Gran Vía, que permite articular el viaducto. Por otro, la renaturalización de los vacíos industriales adyacentes. Como elemento de unión entre ambas acciones, se introducen puentes transversales sobre el viaducto —los repuentes— con dos funciones primordiales: dar continuidad a los trazados interrumpidos por el viaducto y actuar como condensadores programáticos que activen su entorno. El programa se organiza para reintroducir en la cadena alimentaria productos descartados por motivos ajenos a su calidad. Llegan cercanos a su fecha límite de consumo, por lo que deben someterse a procesos de conservado para extender su vida útil y poder redistribuirse. Siguiendo esa secuencia, en el extremo de la escala logística, la nave de Renault de la avenida Laboral se reconfigura como infraestructura de recepción: allí se concentran las funciones de triaje y almacenamiento.
El proyecto plantea un centro de conservación de excedentes alimentarios vinculado a Mercamadrid. En la Gran Vía de Villaverde, un viaducto sobre un eje ferroviario flanqueado por antiguos solares industriales, situado en el punto de convergencia de San Cristóbal, Villaverde Alto y el Polígono Industrial de Villaverde. La propuesta parte de un objetivo claro: articular un ámbito multiescalar sin cohesión, implantando en él un uso capaz de abarcar todas las escalas, tanto desde el punto de vista programático como urbano. La operación urbana se apoya en dos acciones complementarias. Por un lado, la dotación de un programa sobre la Gran Vía, que permite articular el viaducto. Por otro, la renaturalización de los vacíos industriales adyacentes. Como elemento de unión entre ambas acciones, se introducen puentes transversales sobre el viaducto —los repuentes— con dos funciones primordiales: dar continuidad a los trazados interrumpidos por el viaducto y actuar como condensadores programáticos que activen su entorno. El programa se organiza para reintroducir en la cadena alimentaria productos descartados por motivos ajenos a su calidad. Llegan cercanos a su fecha límite de consumo, por lo que deben someterse a procesos de conservado para extender su vida útil y poder redistribuirse. Siguiendo esa secuencia, en el extremo de la escala logística, la nave de Renault de la avenida Laboral se reconfigura como infraestructura de recepción: allí se concentran las funciones de triaje y almacenamiento. Read More


