El presente Trabajo Fin de Máster aborda la problemática de la fragmentación ecológica en el cauce del río Guadaiza, en Marbella, un espacio catalogado como Zona de Especial Conservación (ZEC). A pesar de su valor ecológico, un análisis inicial reveló una fragmentación del 100% en su ecosistema, debida a factores como el cambio climático, la reducción del caudal, la presencia de especies invasoras, infraestructuras viales, vertidos contaminantes y prácticas de limpieza intensiva.
Ante este diagnóstico, el proyecto se plantea como una estrategia de revitalización de la biodiversidad local. Partiendo de los principios de la ecología del paisaje, se reconoce el papel clave de las especies como vectores del movimiento ecológico. Se definen así cuatro ecotopos específicos del río Guadaiza, cuya dinámica metabólica sirve de base para el diseño de la intervención.
El eje central de la propuesta es la creación de un bio-nodo, entendido como un punto de convergencia de flujos ecológicos (especies, agua, clima). Su emplazamiento se sitúa en una zona estable del cauce, cercana al inicio del paisaje montañoso, con el objetivo de potenciar desde allí la conectividad ecológica del río.
La intervención se materializa en una estructura arquitectónica vertical que integra dos programas: uno público, destinado a la divulgación y educación ambiental, y otro técnico, para el trabajo de investigación y conservación. A escala paisajística, se reconfigura el terreno para generar humedales y activar las dinámicas naturales del entorno. A escala arquitectónica, la torre se construye a partir de sistemas modulares y reversibles, como membranas adaptables que actúan como soporte para la biodiversidad.
Finalmente, el proyecto plantea una alternativa al modelo turístico dominante, proponiendo un espacio de observación, aprendizaje y relación con el medio. Desde una perspectiva interdisciplinar, se explora el papel de la arquitectura como herramienta activa en la regeneración ecológica de paisajes degradados.
El presente Trabajo Fin de Máster aborda la problemática de la fragmentación ecológica en el cauce del río Guadaiza, en Marbella, un espacio catalogado como Zona de Especial Conservación (ZEC). A pesar de su valor ecológico, un análisis inicial reveló una fragmentación del 100% en su ecosistema, debida a factores como el cambio climático, la reducción del caudal, la presencia de especies invasoras, infraestructuras viales, vertidos contaminantes y prácticas de limpieza intensiva.
Ante este diagnóstico, el proyecto se plantea como una estrategia de revitalización de la biodiversidad local. Partiendo de los principios de la ecología del paisaje, se reconoce el papel clave de las especies como vectores del movimiento ecológico. Se definen así cuatro ecotopos específicos del río Guadaiza, cuya dinámica metabólica sirve de base para el diseño de la intervención.
El eje central de la propuesta es la creación de un bio-nodo, entendido como un punto de convergencia de flujos ecológicos (especies, agua, clima). Su emplazamiento se sitúa en una zona estable del cauce, cercana al inicio del paisaje montañoso, con el objetivo de potenciar desde allí la conectividad ecológica del río.
La intervención se materializa en una estructura arquitectónica vertical que integra dos programas: uno público, destinado a la divulgación y educación ambiental, y otro técnico, para el trabajo de investigación y conservación. A escala paisajística, se reconfigura el terreno para generar humedales y activar las dinámicas naturales del entorno. A escala arquitectónica, la torre se construye a partir de sistemas modulares y reversibles, como membranas adaptables que actúan como soporte para la biodiversidad.
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