Arquitectura multiespecie, estrategias políticas para habitar en el Chthuluceno

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El Antropoceno como hipótesis científica plantea un fenómeno con implicaciones a largo plazo que ha generado un giro político en relación con la gestión del medioambiente y el entorno construido. En esta tesis se parte de este fenómeno para investigar los modos de habitar entre especies de animales y humanos planteando una aproximación a diferentes modos de coexistencia entre el espacio antropizado generalizado y la biodiversidad animal. La hipótesis se establece en torno a las condiciones y el despliegue de las capacidades de la arquitectura como intermediación para terraformar la habitabilidad del entorno vivo. Este enfoque explora el encaje de la arquitectura en un mundo esbozado por las condiciones de la Era del Chthuluceno, una propuesta política de Donna Harwaway, sobre el advenimiento de una ecología tentacular entrelazada por relaciones simbióticas entre múltiples especies. El Chthuluceno se presenta a la vez como el fin y el principio de una nueva época que introduce una alternativa a una visión únicamente humana del mundo. En este sentido, la tesis analiza la evolución de la arquitectura en una socioecología de coexistencia multiespecie. La investigación se inscribe en un escenario de reducción de la biodiversidad y de cambios legislativos que reconocen el derecho a la vida y la protección de los animales. En este contexto, la arquitectura y el urbanismo requieren una redefinición de sus prácticas y prioridades para adecuarse a un hábitat más-que-humano. La transición hacia el Chthuluceno dirige esta investigación que reinterpreta las estrategias políticas respecto al Antropoceno de David Chandler. La tesis se estructura sobre el despliegue de estas estrategias adaptadas al programa multiespecie que implican una reconfiguración de los modos de proyectar el hábitat y reflejan una política expandida hacia una arquitectura basada en una cosmopolítica postanimal y posthumana. La estrategia de mapear demanda un proceso autopoiético de abajo-a-arriba que requiere una arquitectura abierta a la necesidad de integrar macro y microescalas como medio de cohabitación transescalar desde donde se extrapolan nuevas formas de representar el espacio. La estrategia de transgredir se basa en la coproducción experimentación a partir de nuevas ecologías transnaturales y aborda el papel de la arquitectura como intermediación con los mecanismos de simpoiesis; finalmente la estrategia de cuidar se enfoca en los vínculos circulares que generan relaciones intensivas de empatía con las formas de vida no humanas bajo mecanismos de interdependencia homeostática que implican una coevolución transmaterial del entorno.
ABSTRACT
The Anthropocene as a scientific hypothesis poses a phenomenon with long-term implications that has generated a political turn in relation to the management of the environment and the built environment. This thesis is based on this phenomenon to investigate the modes of habitation between animal and human species, proposing an approach to different modes of coexistence between the generalized anthropized space and animal biodiversity. The hypothesis is established around the conditions and the deployment of the capacities of architecture as an intermediary to terraform the habitability of the living environment. This approach explores the embeddedness of architecture in a world outlined by the conditions of the Chthulucene Era, a political proposal by Donna Harwaway, on the advent of a tentacular ecology intertwined by symbiotic relationships between multiple species. The Chthulucene is presented as both the end and the beginning of a new epoch that introduces an alternative to a uniquely human worldview. In this sense, the thesis analyzes the evolution of architecture in a socioecology of multi-species coexistence. The research is inscribed in a scenario of biodiversity reduction and legislative changes that recognize the right to life and the protection of animals. In this context, architecture and urbanism require a redefinition of their practices and priorities to adapt to a more-than-human habitat. The transition to the Chthulucene drives this research that reinterprets David Chandler’s political strategies regarding the Anthropocene. The thesis is structured on the deployment of these strategies adapted to the multi-species program that imply a reconfiguration of the modes of projecting habitat and reflect an expanded politics towards an architecture based on a post-animal and post-human cosmopolitics. The strategy of mapping demands a bottom-up autopoietic process that requires an architecture open to the need to integrate macro and micro scales as a means of trans-scalar cohabitation from which new ways of representing space are extrapolated. The strategy of transgressing is based on experimental co-production from new transnatural ecologies and addresses the role of architecture as an intermediation with the mechanisms of sympoiesis; finally the strategy of caring focuses on circular links that generate intensive relations of empathy with non-human life forms under mechanisms of homeostatic interdependence that imply a transmaterial co-evolution of the environment.

​El Antropoceno como hipótesis científica plantea un fenómeno con implicaciones a largo plazo que ha generado un giro político en relación con la gestión del medioambiente y el entorno construido. En esta tesis se parte de este fenómeno para investigar los modos de habitar entre especies de animales y humanos planteando una aproximación a diferentes modos de coexistencia entre el espacio antropizado generalizado y la biodiversidad animal. La hipótesis se establece en torno a las condiciones y el despliegue de las capacidades de la arquitectura como intermediación para terraformar la habitabilidad del entorno vivo. Este enfoque explora el encaje de la arquitectura en un mundo esbozado por las condiciones de la Era del Chthuluceno, una propuesta política de Donna Harwaway, sobre el advenimiento de una ecología tentacular entrelazada por relaciones simbióticas entre múltiples especies. El Chthuluceno se presenta a la vez como el fin y el principio de una nueva época que introduce una alternativa a una visión únicamente humana del mundo. En este sentido, la tesis analiza la evolución de la arquitectura en una socioecología de coexistencia multiespecie. La investigación se inscribe en un escenario de reducción de la biodiversidad y de cambios legislativos que reconocen el derecho a la vida y la protección de los animales. En este contexto, la arquitectura y el urbanismo requieren una redefinición de sus prácticas y prioridades para adecuarse a un hábitat más-que-humano. La transición hacia el Chthuluceno dirige esta investigación que reinterpreta las estrategias políticas respecto al Antropoceno de David Chandler. La tesis se estructura sobre el despliegue de estas estrategias adaptadas al programa multiespecie que implican una reconfiguración de los modos de proyectar el hábitat y reflejan una política expandida hacia una arquitectura basada en una cosmopolítica postanimal y posthumana. La estrategia de mapear demanda un proceso autopoiético de abajo-a-arriba que requiere una arquitectura abierta a la necesidad de integrar macro y microescalas como medio de cohabitación transescalar desde donde se extrapolan nuevas formas de representar el espacio. La estrategia de transgredir se basa en la coproducción experimentación a partir de nuevas ecologías transnaturales y aborda el papel de la arquitectura como intermediación con los mecanismos de simpoiesis; finalmente la estrategia de cuidar se enfoca en los vínculos circulares que generan relaciones intensivas de empatía con las formas de vida no humanas bajo mecanismos de interdependencia homeostática que implican una coevolución transmaterial del entorno.
ABSTRACT
The Anthropocene as a scientific hypothesis poses a phenomenon with long-term implications that has generated a political turn in relation to the management of the environment and the built environment. This thesis is based on this phenomenon to investigate the modes of habitation between animal and human species, proposing an approach to different modes of coexistence between the generalized anthropized space and animal biodiversity. The hypothesis is established around the conditions and the deployment of the capacities of architecture as an intermediary to terraform the habitability of the living environment. This approach explores the embeddedness of architecture in a world outlined by the conditions of the Chthulucene Era, a political proposal by Donna Harwaway, on the advent of a tentacular ecology intertwined by symbiotic relationships between multiple species. The Chthulucene is presented as both the end and the beginning of a new epoch that introduces an alternative to a uniquely human worldview. In this sense, the thesis analyzes the evolution of architecture in a socioecology of multi-species coexistence. The research is inscribed in a scenario of biodiversity reduction and legislative changes that recognize the right to life and the protection of animals. In this context, architecture and urbanism require a redefinition of their practices and priorities to adapt to a more-than-human habitat. The transition to the Chthulucene drives this research that reinterprets David Chandler’s political strategies regarding the Anthropocene. The thesis is structured on the deployment of these strategies adapted to the multi-species program that imply a reconfiguration of the modes of projecting habitat and reflect an expanded politics towards an architecture based on a post-animal and post-human cosmopolitics. The strategy of mapping demands a bottom-up autopoietic process that requires an architecture open to the need to integrate macro and micro scales as a means of trans-scalar cohabitation from which new ways of representing space are extrapolated. The strategy of transgressing is based on experimental co-production from new transnatural ecologies and addresses the role of architecture as an intermediation with the mechanisms of sympoiesis; finally the strategy of caring focuses on circular links that generate intensive relations of empathy with non-human life forms under mechanisms of homeostatic interdependence that imply a transmaterial co-evolution of the environment. Read More