El avance de la tecnología ha llevado al desarrollo de vehículos eléctricos que, aunque presentan numerosas ventajas ambientales, plantean nuevos desafíos en términos de seguridad vial. A bajas velocidades, los coches eléctricos son significativamente más silenciosos que los vehículos de combustión interna. Aunque este silencio es positivo desde el punto de vista de la contaminación acústica, presenta un peligro potencial para los peatones, especialmente personas con problemas de discapacidad visual y auditiva, así como para otros usuarios de la vía. Para mitigar este riesgo se ha implementado el sistema AVAS (Acoustic Vehicle Alerting System), un mecanismo que emite sonidos artificiales cuando el vehículo eléctrico circula a velocidades inferiores a 20 kilómetros por hora, advirtiendo así a los peatones de su proximidad.
Desde la perspectiva de la contaminación acústica, el uso del sistema AVAS introduce una fuente sonora adicional en entornos urbanos. El objetivo principal es encontrar un equilibrio entre la necesidad de alertar a los peatones y ciclistas, entre otros, y, la minimización del ruido ambiental.
Para ello, se realizaron pruebas con diferentes tipos de vehículos, dos de combustión interna y uno eléctrico, y se emplearon un par de métodos (Pass-By y Stop&Go), para medir el nivel de presión sonora y ver cómo podría afectar el sistema AVAS a la contaminación acústica en comparación al ruido que generan los vehículos de combustión interna. Además, se llevaron a cabo varios modelos de simulación para prever el comportamiento acústico en distintas situaciones de tráfico y configuraciones urbanas, desde escenarios con solo vehículos eléctricos con el sistema AVAS activado y desactivado, hasta escenarios en los que los vehículos eléctricos se introducen progresivamente mientras disminuyen los vehículos de combustión, con el fin de evaluar los beneficios potenciales de esta reducción de ruido.
Los resultados muestran que, aunque el sistema AVAS incrementa ligeramente los niveles de ruido en comparación con un vehículo eléctrico sin este sistema, la contribución global al ruido urbano es mínima. Asimismo, se concluyó que el AVAS proporciona una mejora significativa en la seguridad vial sin comprometer de forma grave en la calidad del ambiente sonoro urbano. En términos generales, el uso obligatorio del AVAS es una solución viable y efectiva para abordar el problema de la seguridad en vehículos eléctricos, balanceando adecuadamente las necesidades de seguridad y de control de la contaminación acústica.
Abstract:
The advancement of technology has led to the development of electric vehicles which, although it offers numerous environmental advantages, pose new challenges in terms of road safety. At low speeds, electric cars are significantly quieter than internal combustion vehicles. Although this silence is positive from the point of view of noise pollution, it presents a potential danger to pedestrians, especially those with visual and hearing impairments, as well as to other road users. To mitigate this risk, the AVAS (Acoustic Vehicle Alerting System) has been implemented, a mechanism that emits artificial sounds when the electric vehicle is traveling at speeds below 20 kilometers per hour, thereby warning pedestrians of its proximity.
From a noise pollution perspective, the use of the AVAS introduces an additional noise source in urban environments. The main objective is to find a balance between the need to alert pedestrian and cyclists, among others, and the minimization of environmental noise.
For this purpose, tests were carried out with different types of vehicles, two internal combustion vehicles and one electric vehicle, and a couple of methods (Pass-By and Stop&Go) were used to measure the sound pressure level and assess how the AVAS system could affect noise pollution compared to the noise generated by internal combustion vehicles. In addition, several simulation models were carried out to predict the acoustic behaviour in different traffic situations and urban configurations, from scenarios with only electric vehicles with the AVAS system activated and deactivated, to scenarios where electric vehicles are progressively introduced as combustion vehicles decrease, in order to evaluate the potential benefits of this noise reduction.
The results show that, although the AVAS slightly increases noise levels compared to an electric vehicle without this system, the overall contribution to urban noise is minimal. It was also concluded that AVAS provides a significant improvement in road safety without seriously compromising the quality of the urban noise environment. Overall, the mandatory use of AVAS is a viable and effective solution to address the problem of electric vehicle safety, appropiately balancing the needs of safety and noise pollution control.
El avance de la tecnología ha llevado al desarrollo de vehículos eléctricos que, aunque presentan numerosas ventajas ambientales, plantean nuevos desafíos en términos de seguridad vial. A bajas velocidades, los coches eléctricos son significativamente más silenciosos que los vehículos de combustión interna. Aunque este silencio es positivo desde el punto de vista de la contaminación acústica, presenta un peligro potencial para los peatones, especialmente personas con problemas de discapacidad visual y auditiva, así como para otros usuarios de la vía. Para mitigar este riesgo se ha implementado el sistema AVAS (Acoustic Vehicle Alerting System), un mecanismo que emite sonidos artificiales cuando el vehículo eléctrico circula a velocidades inferiores a 20 kilómetros por hora, advirtiendo así a los peatones de su proximidad.
Desde la perspectiva de la contaminación acústica, el uso del sistema AVAS introduce una fuente sonora adicional en entornos urbanos. El objetivo principal es encontrar un equilibrio entre la necesidad de alertar a los peatones y ciclistas, entre otros, y, la minimización del ruido ambiental.
Para ello, se realizaron pruebas con diferentes tipos de vehículos, dos de combustión interna y uno eléctrico, y se emplearon un par de métodos (Pass-By y Stop&Go), para medir el nivel de presión sonora y ver cómo podría afectar el sistema AVAS a la contaminación acústica en comparación al ruido que generan los vehículos de combustión interna. Además, se llevaron a cabo varios modelos de simulación para prever el comportamiento acústico en distintas situaciones de tráfico y configuraciones urbanas, desde escenarios con solo vehículos eléctricos con el sistema AVAS activado y desactivado, hasta escenarios en los que los vehículos eléctricos se introducen progresivamente mientras disminuyen los vehículos de combustión, con el fin de evaluar los beneficios potenciales de esta reducción de ruido.
Los resultados muestran que, aunque el sistema AVAS incrementa ligeramente los niveles de ruido en comparación con un vehículo eléctrico sin este sistema, la contribución global al ruido urbano es mínima. Asimismo, se concluyó que el AVAS proporciona una mejora significativa en la seguridad vial sin comprometer de forma grave en la calidad del ambiente sonoro urbano. En términos generales, el uso obligatorio del AVAS es una solución viable y efectiva para abordar el problema de la seguridad en vehículos eléctricos, balanceando adecuadamente las necesidades de seguridad y de control de la contaminación acústica.
Abstract:
The advancement of technology has led to the development of electric vehicles which, although it offers numerous environmental advantages, pose new challenges in terms of road safety. At low speeds, electric cars are significantly quieter than internal combustion vehicles. Although this silence is positive from the point of view of noise pollution, it presents a potential danger to pedestrians, especially those with visual and hearing impairments, as well as to other road users. To mitigate this risk, the AVAS (Acoustic Vehicle Alerting System) has been implemented, a mechanism that emits artificial sounds when the electric vehicle is traveling at speeds below 20 kilometers per hour, thereby warning pedestrians of its proximity.
From a noise pollution perspective, the use of the AVAS introduces an additional noise source in urban environments. The main objective is to find a balance between the need to alert pedestrian and cyclists, among others, and the minimization of environmental noise.
For this purpose, tests were carried out with different types of vehicles, two internal combustion vehicles and one electric vehicle, and a couple of methods (Pass-By and Stop&Go) were used to measure the sound pressure level and assess how the AVAS system could affect noise pollution compared to the noise generated by internal combustion vehicles. In addition, several simulation models were carried out to predict the acoustic behaviour in different traffic situations and urban configurations, from scenarios with only electric vehicles with the AVAS system activated and deactivated, to scenarios where electric vehicles are progressively introduced as combustion vehicles decrease, in order to evaluate the potential benefits of this noise reduction.
The results show that, although the AVAS slightly increases noise levels compared to an electric vehicle without this system, the overall contribution to urban noise is minimal. It was also concluded that AVAS provides a significant improvement in road safety without seriously compromising the quality of the urban noise environment. Overall, the mandatory use of AVAS is a viable and effective solution to address the problem of electric vehicle safety, appropiately balancing the needs of safety and noise pollution control. Read More



