El estudio geotécnico es un proceso de reconocimiento del terreno y análisis de los datos obtenidos para caracterizar los distintos tipos de suelos y rocas en una zona específica. Su objetivo principal es proporcionar información esencial para la planificación y ejecución de proyectos de construcción, determinando aspectos como el tipo de cimentación, nivel de apoyo, presión de trabajo, estabilidad de taludes, nivel freático y posibles problemas del terreno. La magnitud de estos estudios debe ajustarse a la complejidad del proyecto o de la obra en cuestión.Dentro del estudio geotécnico, se llevan a cabo diversas pruebas de campo, como los sondeos geotécnicos, que permiten identificar la composición y distribución de las capas del suelo, así como la extracción de muestras alteradas e inalteradas para análisis en laboratorio. También se realizan ensayos “in situ” como pruebas de permeabilidad (Lefranc en suelos y Lugeon en rocas) y la instalación de piezómetros para monitorear el nivel freático. La correcta ejecución de estos procedimientos es clave para garantizar la calidad y fiabilidad de los datos obtenidos.Adicionalmente, se aplican métodos como la testificación geológico-geotécnica, que debe realizarse simultáneamente a la perforación o inmediatamente después, y los Ensayos de Penetración Estándar (SPT) para evaluar la resistencia del suelo. Se toman muestras de agua para analizar sus características hidroquímicas y se realizan ensayos de permeabilidad para evaluar la conductividad del terreno. Finalmente, todas las muestras extraídas deben ser protegidas y transportadas adecuadamente para evitar alteraciones que puedan afectar los resultados del análisis en laboratorio.
El estudio geotécnico es un proceso de reconocimiento del terreno y análisis de los datos obtenidos para caracterizar los distintos tipos de suelos y rocas en una zona específica. Su objetivo principal es proporcionar información esencial para la planificación y ejecución de proyectos de construcción, determinando aspectos como el tipo de cimentación, nivel de apoyo, presión de trabajo, estabilidad de taludes, nivel freático y posibles problemas del terreno. La magnitud de estos estudios debe ajustarse a la complejidad del proyecto o de la obra en cuestión.Dentro del estudio geotécnico, se llevan a cabo diversas pruebas de campo, como los sondeos geotécnicos, que permiten identificar la composición y distribución de las capas del suelo, así como la extracción de muestras alteradas e inalteradas para análisis en laboratorio. También se realizan ensayos “in situ” como pruebas de permeabilidad (Lefranc en suelos y Lugeon en rocas) y la instalación de piezómetros para monitorear el nivel freático. La correcta ejecución de estos procedimientos es clave para garantizar la calidad y fiabilidad de los datos obtenidos.Adicionalmente, se aplican métodos como la testificación geológico-geotécnica, que debe realizarse simultáneamente a la perforación o inmediatamente después, y los Ensayos de Penetración Estándar (SPT) para evaluar la resistencia del suelo. Se toman muestras de agua para analizar sus características hidroquímicas y se realizan ensayos de permeabilidad para evaluar la conductividad del terreno. Finalmente, todas las muestras extraídas deben ser protegidas y transportadas adecuadamente para evitar alteraciones que puedan afectar los resultados del análisis en laboratorio. Read More


