Estudio de la calidad de vida económica en España

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El presente Trabajo de Fin de Grado tiene como objetivo principal analizar y comparar la calidad de vida en las diferentes Comunidades Autónomas de España, identificando las desigualdades existentes y comprendiendo las dimensiones que más influyen en el bienestar de la población. Para ello, se ha diseñado un índice de calidad de vida propio que, a diferencia del utilizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pondera de manera diferenciada cada una de las dimensiones según su relevancia percibida por un grupo representativo de la sociedad. El estudio se estructura en torno a nueve dimensiones clave: condiciones materiales de vida, trabajo, salud, educación, ocio y relaciones sociales, seguridad física y personal, gobernanza y derechos básicos, entorno y medioambiente, y experiencia general de vida. Cada una de estas dimensiones está compuesta por una serie de indicadores específicos que permiten medir de manera más detallada su impacto en la calidad de vida de la población. Además, se han repasado las distintas formas en las que organismos como el INE, la OCDE, Eurostat y la Encuesta Social Europea abordan la medición de este concepto, destacando sus similitudes y diferencias metodológicas. A través de la metodología del Análisis Multicriterio (AHP) y la normalización de indicadores, se han obtenido resultados comparables tanto a nivel autonómico como en dos periodos temporales (2008-2010 y 2020-2022). Estos resultados reflejan una clara disparidad regional. Comunidades como Navarra y el País Vasco destacan consistentemente en casi todas las dimensiones, mostrando niveles elevados de calidad de vida. Por el contrario, regiones como Canarias, Ceuta y Melilla presentan resultados significativamente inferiores, especialmente en dimensiones relacionadas con las condiciones materiales, el trabajo y la gobernanza. En la comparativa temporal, se observa un leve deterioro en dimensiones esenciales como salud, educación y seguridad física, mientras que el entorno y medioambiente ha mostrado una mejora notable. Este contraste sugiere que, aunque algunas dimensiones han presentado avances significativos, otras han experimentado un retroceso que no puede pasarse por alto. El trabajo concluye que la calidad de vida en España no es homogénea, existiendo un claro eje norte-sur en los resultados obtenidos. Las comunidades mejor posicionadas tienden a mostrar un equilibrio más sólido entre sus distintas dimensiones, mientras que las menos favorecidas presentan carencias recurrentes en áreas clave como el trabajo, las condiciones materiales y la gobernanza. Estas diferencias ponen de manifiesto la importancia de seguir profundizando en el análisis de cada dimensión para comprender mejor las dinámicas que afectan la calidad de vida en las distintas regiones del país.
ABSTRACT
The main objective of this Final Degree Project is to analyze and compare the quality of life in the different Autonomous Communities of Spain, identifying existing inequalities and understanding the dimensions that most influence the well-being of the population. To achieve this, a custom quality of life index has been designed, which, unlike the one used by the National Statistics Institute (INE), assigns differentiated weights to each dimension based on their perceived relevance by a representative group of society. The study is structured around nine key dimensions: material living conditions, work, health, education, leisure and social relationships, physical and personal safety, governance and basic rights, environment, and overall life experience. Each of these dimensions is composed of a series of specific indicators that allow for a more detailed measurement of their impact on the population’s quality of life. Additionally, the different approaches used by organizations such as INE, OECD, Eurostat, and the European Social Survey to measure this concept have been reviewed, highlighting their similarities and methodological differences. Through the methodology of Multi-Criteria Analysis (AHP) and the normalization of indicators, comparable results have been obtained both at the regional level and across two time periods (2008-2010 and 2020-2022). These results reveal a clear regional disparity. Communities such as Navarre and the Basque Country consistently stand out across almost all dimensions, showing high levels of quality of life. In contrast, regions like the Canary Islands, Ceuta, and Melilla exhibit significantly lower results, especially in dimensions related to material conditions, work, and governance. In the temporal comparison, a slight deterioration is observed in essential dimensions such as health, education, and physical safety, while the environment has shown a notable improvement. This contrast suggests that while some dimensions have made significant progress, others have experienced a decline that cannot be overlooked. The study concludes that quality of life in Spain is not homogeneous, with a clear north-south divide in the results obtained. The best-performing communities tend to show a more solid balance across their different dimensions, while the less-favored ones present recurring shortcomings in key areas such as work, material conditions, and governance. These differences highlight the importance of continuing to deepen the analysis of each dimension to better understand the dynamics affecting quality of life in the different regions of the country.

​El presente Trabajo de Fin de Grado tiene como objetivo principal analizar y comparar la calidad de vida en las diferentes Comunidades Autónomas de España, identificando las desigualdades existentes y comprendiendo las dimensiones que más influyen en el bienestar de la población. Para ello, se ha diseñado un índice de calidad de vida propio que, a diferencia del utilizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pondera de manera diferenciada cada una de las dimensiones según su relevancia percibida por un grupo representativo de la sociedad. El estudio se estructura en torno a nueve dimensiones clave: condiciones materiales de vida, trabajo, salud, educación, ocio y relaciones sociales, seguridad física y personal, gobernanza y derechos básicos, entorno y medioambiente, y experiencia general de vida. Cada una de estas dimensiones está compuesta por una serie de indicadores específicos que permiten medir de manera más detallada su impacto en la calidad de vida de la población. Además, se han repasado las distintas formas en las que organismos como el INE, la OCDE, Eurostat y la Encuesta Social Europea abordan la medición de este concepto, destacando sus similitudes y diferencias metodológicas. A través de la metodología del Análisis Multicriterio (AHP) y la normalización de indicadores, se han obtenido resultados comparables tanto a nivel autonómico como en dos periodos temporales (2008-2010 y 2020-2022). Estos resultados reflejan una clara disparidad regional. Comunidades como Navarra y el País Vasco destacan consistentemente en casi todas las dimensiones, mostrando niveles elevados de calidad de vida. Por el contrario, regiones como Canarias, Ceuta y Melilla presentan resultados significativamente inferiores, especialmente en dimensiones relacionadas con las condiciones materiales, el trabajo y la gobernanza. En la comparativa temporal, se observa un leve deterioro en dimensiones esenciales como salud, educación y seguridad física, mientras que el entorno y medioambiente ha mostrado una mejora notable. Este contraste sugiere que, aunque algunas dimensiones han presentado avances significativos, otras han experimentado un retroceso que no puede pasarse por alto. El trabajo concluye que la calidad de vida en España no es homogénea, existiendo un claro eje norte-sur en los resultados obtenidos. Las comunidades mejor posicionadas tienden a mostrar un equilibrio más sólido entre sus distintas dimensiones, mientras que las menos favorecidas presentan carencias recurrentes en áreas clave como el trabajo, las condiciones materiales y la gobernanza. Estas diferencias ponen de manifiesto la importancia de seguir profundizando en el análisis de cada dimensión para comprender mejor las dinámicas que afectan la calidad de vida en las distintas regiones del país.
ABSTRACT
The main objective of this Final Degree Project is to analyze and compare the quality of life in the different Autonomous Communities of Spain, identifying existing inequalities and understanding the dimensions that most influence the well-being of the population. To achieve this, a custom quality of life index has been designed, which, unlike the one used by the National Statistics Institute (INE), assigns differentiated weights to each dimension based on their perceived relevance by a representative group of society. The study is structured around nine key dimensions: material living conditions, work, health, education, leisure and social relationships, physical and personal safety, governance and basic rights, environment, and overall life experience. Each of these dimensions is composed of a series of specific indicators that allow for a more detailed measurement of their impact on the population’s quality of life. Additionally, the different approaches used by organizations such as INE, OECD, Eurostat, and the European Social Survey to measure this concept have been reviewed, highlighting their similarities and methodological differences. Through the methodology of Multi-Criteria Analysis (AHP) and the normalization of indicators, comparable results have been obtained both at the regional level and across two time periods (2008-2010 and 2020-2022). These results reveal a clear regional disparity. Communities such as Navarre and the Basque Country consistently stand out across almost all dimensions, showing high levels of quality of life. In contrast, regions like the Canary Islands, Ceuta, and Melilla exhibit significantly lower results, especially in dimensions related to material conditions, work, and governance. In the temporal comparison, a slight deterioration is observed in essential dimensions such as health, education, and physical safety, while the environment has shown a notable improvement. This contrast suggests that while some dimensions have made significant progress, others have experienced a decline that cannot be overlooked. The study concludes that quality of life in Spain is not homogeneous, with a clear north-south divide in the results obtained. The best-performing communities tend to show a more solid balance across their different dimensions, while the less-favored ones present recurring shortcomings in key areas such as work, material conditions, and governance. These differences highlight the importance of continuing to deepen the analysis of each dimension to better understand the dynamics affecting quality of life in the different regions of the country. Read More