La Semana Santa, uno de los periodos de mayor actividad logística del año, vuelve a poner a prueba la capacidad operativa del transporte terrestre, los picos de demanda concentrados en pocos días, la presión sobre la capacidad y la necesidad de respuesta inmediata evidencian, una vez más, las limitaciones de los modelos completamente automatizados.
La Semana Santa, uno de los periodos de mayor actividad logística del año, vuelve a poner a prueba la capacidad operativa del transporte terrestre, los picos de demanda concentrados en pocos días, la presión sobre la capacidad y la necesidad de respuesta inmediata evidencian, una vez más, las limitaciones de los modelos completamente automatizados. Read More







