En el transporte por carretera, el problema ya no es entender hacia dónde va la regulación europea, que incluso sus propios dirigentes tampoco lo saben bien, la dificultad está en saber cuándo y con qué reglas exactas va a impactar en costes, operaciones y decisiones para el sector del transporte. La transición ecológica exige inversiones que se amortizan en años, no en trimestres, y la sensación creciente en muchas empresas es que el calendario se mueve más rápido que su capacidad de adaptar contratos, financiación y activos.
En el transporte por carretera, el problema ya no es entender hacia dónde va la regulación europea, que incluso sus propios dirigentes tampoco lo saben bien, la dificultad está en saber cuándo y con qué reglas exactas va a impactar en costes, operaciones y decisiones para el sector del transporte. La transición ecológica exige inversiones que se amortizan en años, no en trimestres, y la sensación creciente en muchas empresas es que el calendario se mueve más rápido que su capacidad de adaptar contratos, financiación y activos. Read More








