Bruce Chatwin se definía a sí mismo como “el hombre que va y viene en busca de un trozo de brontosaurio perdido”, tesoro familiar que le llevó a emprender su viaje a la Patagonia. No existe mejor retrato para este escritor que buscaba el mito y las explicaciones mágicas en cualquier acontecimiento de su vida. Algunos quieren describir la realidad; Bruce Chatwin deseaba superar lo cotidiano mediante las asociaciones talismánicas. Mezclaba siempre lo auténtico y lo ficticio. En ocasiones resulta difícil discernir lo que es leyenda y lo que no, tanto en su biografía como en sus relatos. Todo lo que vivió le condujo a alimentar su obsesión, la pregunta de “¿por qué deambulan los hombres en lugar de quedarse en casa?”; o eso hacía creer, cambiando o, se podría decir, sacando brillo a la verdad. A Salman Rushdie, amigo y compañero de viaje del autor, le habría gustado que Chatwin hubiera dejado traslucir más su personalidad en sus libros. A pesar de esta falta de datos personales, se puede afirmar que en ellos sembró, aparte de su mayor fijación, el nomadismo, ciertas pistas sobre qué era lo importante para él. Se distinguen tres temas a través de los cuales vertebra su obra y que fueron también las tres constantes en su vida personal, esas inquietudes que conformaban una anatomía particular de la que le gustaba hablar. Cada uno de sus libros trata sobre el exilio, subraya las consecuencias de la renuncia al pasado nómada y todos cuentan con un héroe que intenta recuperar o hallar su paraíso. Estas tres señas de identidad fueron además columna vertebral de su propia vida y se puede recorrer su biografía con la ayuda de estos ejes sobre los que giró su producción literaria.
Bruce Chatwin se definía a sí mismo como “el hombre que va y viene en busca de un trozo de brontosaurio perdido”, tesoro familiar que le llevó a emprender su viaje a la Patagonia. No existe mejor retrato para este escritor que buscaba el mito y las explicaciones mágicas en cualquier acontecimiento de su vida. Algunos quieren describir la realidad; Bruce Chatwin deseaba superar lo cotidiano mediante las asociaciones talismánicas. Mezclaba siempre lo auténtico y lo ficticio. En ocasiones resulta difícil discernir lo que es leyenda y lo que no, tanto en su biografía como en sus relatos. Todo lo que vivió le condujo a alimentar su obsesión, la pregunta de “¿por qué deambulan los hombres en lugar de quedarse en casa?”; o eso hacía creer, cambiando o, se podría decir, sacando brillo a la verdad. A Salman Rushdie, amigo y compañero de viaje del autor, le habría gustado que Chatwin hubiera dejado traslucir más su personalidad en sus libros. A pesar de esta falta de datos personales, se puede afirmar que en ellos sembró, aparte de su mayor fijación, el nomadismo, ciertas pistas sobre qué era lo importante para él. Se distinguen tres temas a través de los cuales vertebra su obra y que fueron también las tres constantes en su vida personal, esas inquietudes que conformaban una anatomía particular de la que le gustaba hablar. Cada uno de sus libros trata sobre el exilio, subraya las consecuencias de la renuncia al pasado nómada y todos cuentan con un héroe que intenta recuperar o hallar su paraíso. Estas tres señas de identidad fueron además columna vertebral de su propia vida y se puede recorrer su biografía con la ayuda de estos ejes sobre los que giró su producción literaria. Read More


