La postura de la industria argentina sobre la reforma laboral

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En la actualidad hay más de 300.000 juicios en curso y un stock acumulado cercano a 640.000, un volumen que equivale a más del 10% del empleo registrado total.


En el Plenario de Comisiones del Senado, convocado para analizar el proyecto de Modernización Laboral 2025, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, trazó un diagnóstico crítico del sistema laboral vigente y defendió la necesidad de una reforma estructural para recuperar el empleo formal.

Rappallini fue directo al plantear que el régimen laboral argentino fracasó en su objetivo central. En los últimos 15 años no se generó empleo privado registrado y la informalidad alcanzó a casi el 45% de los trabajadores. Para la UIA, ese resultado no es coyuntural ni atribuible a ciclos económicos, sino la consecuencia de un marco normativo mal diseñado, que desalienta la formalidad y deja fuera del sistema a millones de personas.

Uno de los ejes centrales de la exposición fue la litigiosidad laboral. Según el titular de la UIA, hoy se convirtió en el principal obstáculo para la creación de empleo formal. Aunque la siniestralidad laboral cayó más de un 70% en los últimos años, producto de inversiones empresarias en prevención, tecnología y procesos, los juicios laborales se multiplicaron de manera explosiva. El problema, sostuvo, no es la falta de controles ni de responsabilidad empresaria, sino un sistema de incentivos que premia el conflicto judicial.

Las cifras expuestas en el Senado buscaron dimensionar el fenómeno. Argentina registra 114 juicios cada 10.000 trabajadores, frente a apenas 6 en Chile, con niveles de siniestralidad similares. En la actualidad hay más de 300.000 juicios en curso y un stock acumulado cercano a 640.000, un volumen que equivale a más del 10% del empleo registrado total. Para la industria, ese nivel de judicialización es incompatible con cualquier sistema laboral sostenible.

El impacto sobre las pequeñas y medianas empresas fue otro de los puntos destacados. Rappallini advirtió que, para una PyME, un solo juicio puede significar la quiebra. La litigiosidad excesiva, afirmó, paraliza decisiones, frena inversiones y destruye empleo formal, transformando la contratación de personal en una fuente de riesgo ilimitado.

Desde la UIA sostienen que el proyecto de Modernización Laboral apunta a ordenar, equilibrar y dar previsibilidad al sistema, sin eliminar derechos. El objetivo, señalaron, es adaptar las relaciones laborales al siglo XXI y recrear condiciones para que el empleo formal vuelva a ser una herramienta de crecimiento. Para la industria, sin una reforma laboral profunda, el empleo registrado no será sostenible, aun con crecimiento económico.

En la actualidad hay más de 300.000 juicios en curso y un stock acumulado cercano a 640.000, un volumen que equivale a más del 10% del empleo registrado total. En el Plenario de Comisiones del Senado, convocado para analizar el proyecto de Modernización Laboral 2025, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, trazó Read More