La industria automotriz mundial atraviesa la mayor transformación de los últimos 140 años y Argentina tiene la oportunidad de aprovechar ese cambio para convertirse en un actor de mayor peso dentro de la región. Pero para lograrlo deberá resolver viejos problemas de competitividad y acelerar las inversiones.
Ese fue el principal mensaje que dejó el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, durante una conferencia organizada por la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde trazó un diagnóstico del presente y del futuro del sector, con especial énfasis en el papel que desempeñará la planta de Ferreyra.
El ejecutivo sostuvo que el negocio del automóvil ya no se limita a fabricar vehículos, sino que comienza a girar hacia los servicios, la conectividad, la electrificación y el manejo autónomo. “La industria automotriz está sufriendo un cambio enorme dentro de su lógica y de su estructura. En los próximos diez años va a cambiar todo”, afirmó.
Sin embargo, Zuppi aclaró que Argentina también experimentó una transformación profunda en apenas tres años. “No podíamos pagar piezas, girar dividendos ni cancelar obligaciones con proveedores. Hoy cambió todo”, sostuvo al destacar la estabilización macroeconómica y la apertura como condiciones necesarias para recuperar inversiones.
Las 10 claves para el futuro del sector
1. Sin exportaciones no hay industria
La primera definición fue contundente. Para Zuppi, el crecimiento de las terminales depende del mercado externo. “La industria automotriz argentina produce más de 500.000 vehículos al año y más de la mitad debe exportarse. No tiene sentido tener una industria automotriz local si la exportación no es viable”, afirmó.
Brasil continuará siendo el principal destino de los vehículos argentinos, aunque remarcó que el desafío consiste en abrir nuevos mercados y mejorar la competitividad para vender más allá del Mercosur.
2. Córdoba es el gran polo de crecimiento
La segunda clave tiene nombre propio: Ferreyra, en Córdoba. Stellantis invirtió más de U$S 380 millones para transformar su planta cordobesa en un centro regional de producción de pickups, donde actualmente fabrica la Fiat Titano y la Ram Dakota.
El próximo paso será todavía más importante: el regreso de la fabricación de motores a Córdoba después de casi dos décadas. Ese propulsor abastecerá tanto las pickups producidas en Ferreyra como otros modelos fabricados por Stellantis en Sudamérica.
3. Argentina puede producir el doble
Para el directivo, uno de los datos menos conocidos es que el país tiene una enorme capacidad ociosa. Actualmente se producen algo más de 500.000 vehículos anuales, pero la infraestructura instalada permitiría fabricar entre 1,2 y 1,3 millón de unidades.
“La oportunidad está ahí. Lo que necesitamos es mirar hacia afuera”, resumió.
4. Menos impuestos significan más exportaciones
Otro de los ejes centrales fue la presión tributaria. Zuppi reconoció avances importantes en los últimos años. Recordó que la carga impositiva sobre los vehículos exportados cayó desde casi el 24% hasta alrededor del 13%, gracias a la eliminación del impuesto PAIS, de derechos de exportación y de tributos internos.
Pero advirtió que todavía existe una diferencia importante frente a otros competidores. “Mientras Argentina exporta con una carga cercana al 13%, Brasil lo hace con el 7%, y México, China, Tailandia o Sudáfrica prácticamente no exportan impuestos”, comparó.
5. China cambió las reglas del juego
“Hace cuarenta años China prácticamente no fabricaba automóviles. Hoy produce cerca de 35 millones de vehículos por año, consume alrededor de 21 millones y exporta el resto al mundo”, explicó.
Para Zuppi, esa sobreoferta está modificando el equilibrio del mercado global y obliga a todas las terminales tradicionales a reinventarse. No casualmente Stellantis comenzará a comercializar en Argentina la marca china Leapmotor, adquirida por el grupo para su expansión internacional.
6. El crédito volvió a mover el mercado
Otro cambio destacado fue la recuperación del financiamiento. Según indicó, hace apenas dos años los créditos prendarios tenían tasas cercanas al 130%, mientras que hoy volvieron a convertirse en una herramienta para dinamizar las ventas.
Gracias a ese fenómeno, el mercado argentino pasó de comercializar unos 390.000 vehículos a ubicarse cerca de las 580.000 unidades. “Si el crédito continúa y existen reglas claras, Argentina puede sostener mercados de entre 500.000 y 700.000 vehículos por año”, proyectó.
7. El futuro será tecnológico
El presidente de Stellantis insistió en que la revolución tecnológica apenas comenzó. Vehículos eléctricos, híbridos, conducción autónoma y servicios digitales modificarán completamente el negocio. “Probablemente dentro de veinte años ninguno de nosotros maneje un automóvil”, sostuvo para describir el cambio de paradigma que ya atraviesa la industria.
8. Competir sí, pero con previsibilidad
Zuppi aseguró que las terminales no temen competir con nuevas marcas ni con las importaciones. “Nosotros no tenemos ningún problema en competir. Lo importante es competir con reglas claras”, afirmó.
Explicó que una inversión automotriz se planifica para diez años y que la previsibilidad económica resulta indispensable para decidir nuevos proyectos industriales.
9. Córdoba concentra casi la mitad de los modelos
El ejecutivo destacó el peso específico de la provincia dentro del mapa automotor argentino. Actualmente 12 de los 28 modelos fabricados en el país salen de plantas cordobesas.
Además de Stellantis, Córdoba alberga fábricas de Renault, Volkswagen e Iveco y una extensa red de proveedores que convierte al sector en uno de los principales motores industriales de la provincia. “Es importantísimo el papel de Córdoba dentro del desarrollo automotriz argentino”, enfatizó.
10. No perder el tren del cambio
La última referencia de Zuppi fue casi un mensaje estratégico. Argentina ocupa el puesto 23 entre los países productores de automóviles, cuenta con productos de calidad internacional y tiene espacio para crecer. Pero, según advirtió, el éxito dependerá de no quedar rezagada frente a una industria que cambia a una velocidad inédita.
“Tenemos todo para desarrollarnos. Lo que no podemos perder es el tren de un cambio que ya comenzó”, concluyó el presidente de Stellantis, convencido de que la combinación entre inversiones, exportaciones, tecnología y competitividad definirá el futuro de la industria automotriz argentina.
La industria automotriz mundial atraviesa la mayor transformación de los últimos 140 años y Argentina tiene la oportunidad de aprovechar ese cambio para convertirse en un actor de mayor peso dentro de la región. Pero para lograrlo deberá resolver viejos problemas de competitividad y acelerar las inversiones. Ese fue el principal mensaje que dejó el Read More


