La gestión del aula constituye un elemento fundamental dentro del proceso educativo, debido a su influencia en la organización del ambiente de aprendizaje, la convivencia escolar y el desarrollo integral de los estudiantes. El presente artículo analiza la influencia de las estrategias de gestión del aula en la autorregulación de conductas y el desarrollo socioemocional de los estudiantes de Educación Básica. Se aborda la importancia de las prácticas docentes orientadas al establecimiento de normas claras, la comunicación efectiva, el manejo positivo de conflictos y la generación de ambientes seguros que favorezcan la autonomía, la empatía y el control emocional. La investigación se fundamenta en un enfoque educativo que reconoce la relación entre las habilidades socioemocionales y la capacidad de los estudiantes para regular sus pensamientos, emociones y comportamientos dentro y fuera del contexto escolar. Los hallazgos evidencian que una gestión del aula basada en estrategias inclusivas y participativas contribuye significativamente a disminuir conductas disruptivas, fortalecer la responsabilidad individual y mejorar las relaciones interpersonales. Se concluye que el rol del docente como mediador emocional y organizador del ambiente educativo es determinante para promover procesos de autorregulación y favorecer el bienestar socioemocional de los estudiantes de Educación Básica.
La gestión del aula constituye un elemento fundamental dentro del proceso educativo, debido a su influencia en la organización del ambiente de aprendizaje, la convivencia escolar y el desarrollo integral de los estudiantes. El presente artículo analiza la influencia de las estrategias de gestión del aula en la autorregulación de conductas y el desarrollo socioemocional de los estudiantes de Educación Básica. Se aborda la importancia de las prácticas docentes orientadas al establecimiento de normas claras, la comunicación efectiva, el manejo positivo de conflictos y la generación de ambientes seguros que favorezcan la autonomía, la empatía y el control emocional. La investigación se fundamenta en un enfoque educativo que reconoce la relación entre las habilidades socioemocionales y la capacidad de los estudiantes para regular sus pensamientos, emociones y comportamientos dentro y fuera del contexto escolar. Los hallazgos evidencian que una gestión del aula basada en estrategias inclusivas y participativas contribuye significativamente a disminuir conductas disruptivas, fortalecer la responsabilidad individual y mejorar las relaciones interpersonales. Se concluye que el rol del docente como mediador emocional y organizador del ambiente educativo es determinante para promover procesos de autorregulación y favorecer el bienestar socioemocional de los estudiantes de Educación Básica.


