La planificación urbana desempeña un papel crucial en la configuración de ciudades y en la dinámica social, cultural y económica que ellas generan. Este trabajo analiza cómo el modelo urbano de proximidad puede contribuir a la inclusión, bajo el precepto de no dejar a nadie atrás. Para esto, se revisan los principios de los modelos de proximidad haciendo especial énfasis en el concepto de ciudades de 15 minutos y posteriormente, se definen seis categorías claves para evaluar la inclusión. Estas son la vivienda, el espacio público, la infraestructura verde, los equipamientos, la movilidad y la mezcla de usos. Al profundizar en cada una de esas categorías, se identifican directrices urbanas y se seleccionan de ejemplos representativos en ciudades que han implementado medidas de proximidad, poniendo especial atención en cómo han contribuido a la inclusión.
Como resultado de este análisis se puede decir que el modelo de proximidad puede optimizar la vida urbana al reducir los tiempos de desplazamiento y fomentar la mezcla de usos. Sin embargo, para que este modelo promueva la inclusión, debe tener la intención consciente y explícita de hacerlo y esto se debe traducir en directrices y medidas concretas que procuren alcanzar este objetivo. Al abordar el tema de la proximidad, no sólo se tienen presentes las dimensiones de tiempo y espacio, el análisis muestra que la inclusión no se logra únicamente con la proximidad física, sino que también es necesario fomentar la cohesión social y la participación comunitaria en la toma de decisiones. Además, es indispensable diseñar espacios accesibles y seguros, especialmente para colectivos vulnerables, y abordar la planificación con una perspectiva de género.
ABSTRACT
Urban planning plays a crucial role in the configuration of cities and in the social, cultural, and economic dynamics they generate. This paper analyzes how the urban proximity model can contribute to inclusion, under the precept of leaving no one behind. For this purpose, the principles of proximity models are reviewed, with special emphasis on the concept of 15-minute cities. Then, six key categories are defined to evaluate inclusion. These categories are housing, public space, green infrastructure, facilities, mobility, and mix of uses. By delving into each of these categories, urban guidelines are identified and selected from representative examples in cities that have implemented proximity measures, paying special attention to how they have contributed to inclusion.
As a result of this analysis, it can be said that the proximity model can optimize urban life by reducing travel times and promoting the mix of uses. However, for this model to promote inclusion, it must have the conscious and explicit intention to do so, and this must be translated into concrete guidelines and measures that seek to achieve this goal. When addressing the issue of proximity, not only the dimensions of time and space are kept in mind; the analysis shows that inclusion is not only achieved with physical proximity, but it is also necessary to promote social cohesion and community participation in decision-making. In addition, it is essential to design accessible and safe spaces, especially for vulnerable groups, and to approach planning with a gender perspective.
La planificación urbana desempeña un papel crucial en la configuración de ciudades y en la dinámica social, cultural y económica que ellas generan. Este trabajo analiza cómo el modelo urbano de proximidad puede contribuir a la inclusión, bajo el precepto de no dejar a nadie atrás. Para esto, se revisan los principios de los modelos de proximidad haciendo especial énfasis en el concepto de ciudades de 15 minutos y posteriormente, se definen seis categorías claves para evaluar la inclusión. Estas son la vivienda, el espacio público, la infraestructura verde, los equipamientos, la movilidad y la mezcla de usos. Al profundizar en cada una de esas categorías, se identifican directrices urbanas y se seleccionan de ejemplos representativos en ciudades que han implementado medidas de proximidad, poniendo especial atención en cómo han contribuido a la inclusión.
Como resultado de este análisis se puede decir que el modelo de proximidad puede optimizar la vida urbana al reducir los tiempos de desplazamiento y fomentar la mezcla de usos. Sin embargo, para que este modelo promueva la inclusión, debe tener la intención consciente y explícita de hacerlo y esto se debe traducir en directrices y medidas concretas que procuren alcanzar este objetivo. Al abordar el tema de la proximidad, no sólo se tienen presentes las dimensiones de tiempo y espacio, el análisis muestra que la inclusión no se logra únicamente con la proximidad física, sino que también es necesario fomentar la cohesión social y la participación comunitaria en la toma de decisiones. Además, es indispensable diseñar espacios accesibles y seguros, especialmente para colectivos vulnerables, y abordar la planificación con una perspectiva de género.
ABSTRACT
Urban planning plays a crucial role in the configuration of cities and in the social, cultural, and economic dynamics they generate. This paper analyzes how the urban proximity model can contribute to inclusion, under the precept of leaving no one behind. For this purpose, the principles of proximity models are reviewed, with special emphasis on the concept of 15-minute cities. Then, six key categories are defined to evaluate inclusion. These categories are housing, public space, green infrastructure, facilities, mobility, and mix of uses. By delving into each of these categories, urban guidelines are identified and selected from representative examples in cities that have implemented proximity measures, paying special attention to how they have contributed to inclusion.
As a result of this analysis, it can be said that the proximity model can optimize urban life by reducing travel times and promoting the mix of uses. However, for this model to promote inclusion, it must have the conscious and explicit intention to do so, and this must be translated into concrete guidelines and measures that seek to achieve this goal. When addressing the issue of proximity, not only the dimensions of time and space are kept in mind; the analysis shows that inclusion is not only achieved with physical proximity, but it is also necessary to promote social cohesion and community participation in decision-making. In addition, it is essential to design accessible and safe spaces, especially for vulnerable groups, and to approach planning with a gender perspective. Read More



